Organización y Vida de la Iglesia Católica en España
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Organización de la Iglesia Católica
La Diócesis
Los obispos son considerados los sucesores de los apóstoles. En el Imperio Romano, una diócesis era una subdivisión administrativa territorial. En la Iglesia, este término se adjudica al obispo. Así pues, una diócesis es el conjunto de creyentes que residen en un determinado territorio. Es la unidad básica de la Iglesia. Al grupo de sacerdotes que atienden la catedral se les llama canónigos.
La Parroquia
Las diócesis estaban divididas en parroquias. Parroquia significa vecindario. Tiene un número determinado de creyentes al cuidado de un sacerdote, llamado párroco, que es nombrado por el obispo. A veces son muy grandes y tienen más de un sacerdote.
La Iglesia en España
Organización
En España hay 67 diócesis, que se agrupan en provincias eclesiásticas, que no siempre coinciden con las comunidades autónomas. Todos los obispos se unen en la Conferencia Episcopal Española, con sede en Madrid. Cada 3 años, los obispos votan al presidente de la conferencia.
Antiguamente, cuando se celebraba algo, era alrededor de la iglesia; también las actividades de la catequesis.
Vida de la Iglesia
Es difícil medir la vitalidad de una asociación tan peculiar como es la Iglesia. Poco más de la cuarta parte de la población asiste a la eucaristía los domingos. La tarea fundamental es anunciar el Evangelio de Jesús.
Antiguamente había un número mucho más elevado de cristianos. Hoy vivimos en una sociedad pluralista.
País de Tradición Cristiana
Puesto que toda la península ibérica era del Imperio Romano, toda España tenía la religión cristiana. Por esto, es muy difícil apreciar las costumbres españolas sin saber esta religión.
Una Influencia Desigual a lo Largo de la Historia
Después de la Guerra Civil, la Iglesia intentó modernizarse, en un país socialmente inspirado en los presupuestos de esa edad de oro mitificada durante el tiempo del franquismo (1939-1975). La Iglesia tuvo mucha fuerza a nivel político y social, pero a partir de 1978 se separó la Iglesia del Estado.
Actualmente, la mayoría de los españoles están bautizados, pero el número que realmente está comprometido con la Iglesia es escaso.