Orígenes y Consolidación del Socialismo y Anarquismo Obrero en España (1872-1910)

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,95 KB

El Surgimiento del Núcleo Marxista

La otra gran corriente obrera también tuvo un promotor extranjero: Paul Lafargue, yerno de Marx, quien formó con Pablo Iglesias y otros dirigentes madrileños un núcleo marxista discrepante del anarquismo, separándose de los anarquistas en 1872. Este núcleo, embrión del futuro PSOE (Partido Socialista Obrero Español), fue muy reducido en comparación con la corriente anarquista.

Razones de la Preferencia Anarquista en España

Se han apuntado varias razones para explicar la preferencia del anarquismo entre los obreros españoles:

  • En una época en que la información no se podía contrastar fácilmente, se identificó el anarquismo como la única doctrina que la Primera Internacional proponía, desconociendo muchos que ya se habían producido las diferencias entre las tesis de Marx y Bakunin.
  • El descrédito del juego político del liberalismo español contribuía a la inclinación por el apoliticismo ácrata.
  • Las continuas persecuciones favorecían la forma organizativa asamblearia de secciones locales, que actuaban sin necesitar consignas superiores.

Fin del Sexenio Democrático y Clandestinidad Obrera

En 1874 finalizó el Sexenio Democrático con la llegada de la Restauración, y con ello terminó también la etapa de permisividad. Todas las organizaciones obreras fueron declaradas ilegales y pasaron a la clandestinidad.

La Consolidación de las Ideologías Obreras (1881-1910)

En 1881, la Ley de Asociaciones del gobierno liberal de Sagasta volvió a abrir ciertas posibilidades organizativas. Aprobada la ley, el socialismo marxista, con Pablo Iglesias como presidente, inscribió oficialmente un partido que se había fundado en la clandestinidad en 1879: el PSOE (Partido Socialista Obrero Español). En 1888, se fundó el sindicato vinculado al mismo, la UGT (Unión General de Trabajadores).

Predominio y Evolución del Anarquismo

Las ideas anarquistas continuaban teniendo, tanto en Cataluña como en Andalucía, el monopolio casi completo del movimiento obrero. Sus participantes se habían agrupado bajo las siglas de la FRE (Federación Regional Española). Sin embargo, dado que los anarquistas no tenían ficheros de afiliación ni una organización burocrática, era difícil saber la cantidad de afiliados o simpatizantes con la que contaban. No obstante, cabe destacar que de su revista social se publicaban 20.000 ejemplares, cifra muy importante en un contexto de obrerismo altamente analfabeto.

Su estructura organizativa flexible les llevó en estos años a desacuerdos internos en los congresos que celebraban, al tiempo que se dividieron en dos tendencias principales:

1. Anarcosindicalismo

Esta corriente era partidaria de la acción de masas y de promover el sindicalismo, siendo contraria a la violencia como método principal de lucha. Esta tendencia fundó en 1907 y 1910, respectivamente, Solidaridad Obrera y la CNT (Confederación Nacional del Trabajo).

2. Anarquismo de Acción Directa

Esta segunda vertiente propugnaba la acción directa, a menudo de carácter terrorista, llevada a cabo por pequeños grupos que atentasen contra los pilares del capitalismo: el Estado, la burguesía y la Iglesia. Esta tendencia protagonizó hasta final de siglo numerosos actos de violencia social que generalmente seguían una dinámica recurrente: acción terrorista, seguida de represión (muchas veces indiscriminada) y, como respuesta, una nueva acción terrorista.

Entradas relacionadas: