Orígenes y Estallido de la Revolución Francesa: De la Crisis a la Bastilla

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Causas de la Crisis en la Francia Pre-revolucionaria

La situación se mantuvo a costa de la población. Se agudizó la situación de crisis económica, la cual era constante desde 1780. Existía un clima de rebelión contra el clero y la nobleza, estamentos que eran acusados por el pueblo. El déficit de la hacienda aumentó; la causa principal de este déficit residía en que los privilegiados no pagaban impuestos, por lo que el presupuesto recaía sobre los campesinos y la burguesía.

Asimismo, existía una profunda crisis política. El rey Luis XVI perdió apoyos entre el pueblo, que veía cómo las reformas no avanzaban, mientras que los privilegiados temían perder su poder. La imagen de los reyes era cada vez peor, achacándose el déficit a sus constantes despilfarros.

La Reunión de los Estados Generales

Entre 1783 y 1788, ministros como Turgot, Necker, Calonne y Brienne intentaron frenar la crisis, pero concluyeron que era necesaria una reforma para que los privilegiados pagasen impuestos. El rey intentó convencer a los privilegiados convocando en 1787 una Asamblea de Notables, pero estos se negaron a pagar impuestos.

En 1788 se declaró la bancarrota. La única alternativa restante era convocar los Estados Generales, los cuales no se habían reunido desde 1614. Antes de la reunión, cada estamento redactaba unos Cuadernos de Quejas; los cuadernos del Tercer Estado mostraron el descontento general con el Antiguo Régimen.

La burguesía se organizó en clubes políticos, destacando el Club de los Jacobinos, y también fundaron diversos periódicos. Finalmente, en 1789, se reunieron los Estados Generales en Versalles.

El Comienzo de la Revolución Francesa

En los Estados Generales, la nobleza y el clero pretendían que se votara por estamento, lo que otorgaba la mayoría a los privilegiados. Por el contrario, los representantes del Tercer Estado defendieron el voto por persona, sistema que les daba la mayoría. Dado que el Tercer Estado representaba a casi toda Francia, esto les otorgaba una mayor legitimidad.

Los representantes del Tercer Estado pasaron a llamarse Asamblea Nacional. Aunque el rey y los privilegiados intentaron expulsarlos de la sala, los diputados se reunieron en el Juego de Pelota, donde juraron que permanecerían reunidos hasta redactar una Constitución. En ese momento, la Asamblea Nacional pasó a llamarse Asamblea Constituyente.

El 14 de julio de 1789, los ciudadanos parisienses se manifestaron y asaltaron la Bastilla. A partir de este hito, la Revolución Institucional y la Revolución Popular avanzarían de forma paralela.

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