Orígenes y Evolución del Movimiento Obrero: Marxismo, Anarquismo e Internacionales
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Orígenes y Evolución del Movimiento Obrero
El movimiento obrero se define como el conjunto de iniciativas colectivas llevadas a cabo por los trabajadores asalariados con el objetivo de mejorar sus condiciones laborales y políticas. Al principio, algunos trabajadores protestaron contra sus malas condiciones de vida y trabajo destruyendo máquinas, pues las consideraban culpables de su situación. A esto se le conoce como ludismo. En esta primera época, los obreros tenían prohibido formar asociaciones para defender sus derechos. El derecho de asociación se reconoció por primera vez en Gran Bretaña y después en el resto de los países. A partir de ese momento, empezaron a surgir asociaciones obreras, los sindicatos. El principal instrumento de presión de los trabajadores era la huelga. Generalmente, pedían la mejora de las condiciones de trabajo:
- Reducción de la jornada laboral.
- Supresión del trabajo infantil.
- Aumento del salario.
- Mejora de las condiciones sanitarias en las fábricas.
- Creación de seguros de paro, enfermedad y vejez.
También pedían el sufragio universal, ya que no tenían derecho al voto. Al principio, los gobiernos intentaron desarticular el movimiento obrero y utilizaron las sanciones y los despidos, o la policía y el ejército para reprimir las huelgas y manifestaciones.
Marxismo y Anarquismo: Fundamentos Ideológicos del Movimiento Obrero
El movimiento obrero se fundamentó en dos ideologías principales:
Marxismo
El marxismo es la más importante de las teorías socialistas. Fue creado por Karl Marx. La teoría afirma que en las sociedades industriales existe una lucha de clases entre la burguesía, propietaria de las fábricas y otros medios de producción, y los obreros o proletariado. Marx proponía que los trabajadores llevaran a cabo una revolución para destruir el capitalismo y dar el poder a los trabajadores. Tras una fase de dictadura del proletariado, en la que el Estado dominaría y regularía la sociedad, se establecería la sociedad comunista, sin clases sociales ni propiedad privada, y el Estado desaparecería. Marx defendió la intervención de las organizaciones y partidos obreros en la lucha política. Esto dio origen a los partidos socialistas, que se desarrollaron a partir de 1875.
Anarquismo
Los anarquistas se oponían al Estado y aspiraban a sustituirlo por algún tipo de asociación voluntaria entre las personas. También rechazaban la política, los partidos políticos y la participación en las elecciones.
Las Internacionales Obreras: Unificación de la Lucha Obrera
Todas las organizaciones obreras del mundo intentaron unir sus luchas y crear la Primera Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), pero desapareció poco después por los desacuerdos entre los socialistas y anarquistas. Algunos dirigentes socialistas fundaron en 1889 la Internacional Socialista (II Internacional) para coordinar los programas y actuaciones de las organizaciones obreras de ideología marxista. Esta organización creó algunos de los símbolos de identidad del movimiento obrero: la fiesta del Primero de Mayo y el himno de La Internacional. El movimiento obrero consiguió logros importantes. Los gobiernos fueron elaborando leyes laborales para acabar con los abusos de los empresarios: prohibieron el trabajo infantil, concedieron los primeros permisos de maternidad, impusieron al empresario la obligación de pagar seguros de accidente y redujeron la jornada de trabajo a ocho horas.