Orígenes del imperialismo europeo: causas económicas, políticas, demográficas e ideológicas

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Los orígenes del imperialismo europeo

¿Qué es el imperialismo?

El término imperialismo implica la extensión del dominio de un país sobre otros. El país que conquista es la metrópoli y las colonias son los territorios conquistados.

El imperialismo no era un fenómeno nuevo, ya que en la Antigüedad hubo grandes imperios. En los siglos XVI y XVII, España y Portugal fueron los imperios más importantes. Pero en el siglo XIX alcanzó su mayor intensidad.

La expansión imperialista del siglo XIX tuvo nuevos protagonistas: Gran Bretaña y Francia fueron las principales potencias coloniales, pero también crearon imperios otros países europeos (Alemania, Italia y Bélgica) y extraeuropeos (Estados Unidos y Japón). Por el contrario, España perdió sus colonias en Iberoamérica y el Pacífico.

La expansión del siglo XIX fue rápida y total: mientras en 1800 el 35% de las tierras del planeta dependían de Europa y Estados Unidos, en 1914 este porcentaje era del 84%. Se podía decir que Europa era la dueña del mundo.

La rapidez de la conquista se explica por la superioridad militar de los países colonizadores. Las grandes potencias se expandieron por motivos de diversa índole.

Factores económicos

Los factores económicos tuvieron mucha importancia. Ante el aumento de la producción que acompañó a las revoluciones industriales, las colonias se convirtieron en mercados donde no había que pagar tributos aduaneros. Asimismo, se colonizaron territorios ricos en recursos naturales, que ofrecían materias primas baratas para sus industrias.

Factores políticos

Las potencias conquistaron algunos lugares que eran estratégicos para controlar rutas marítimas y tres puntos importantes. La expansión territorial también servía para aumentar el prestigio de un país en el mundo y fortalecer el orgullo nacional entre sus habitantes.

Factores demográficos

En los países occidentales la población creció intensamente en el siglo XIX. Millones de europeos emigraron a las colonias. Esto aminoró los problemas de paro y malestar en las metrópolis. Por eso, muchos gobiernos animaban y controlaban esos flujos migratorios.

Factores ideológicos

Los occidentales estaban convencidos de que la raza blanca era superior y que esto les daba derecho a dominar a otros pueblos. Por ello pensaban que tenían la misión de civilizar a los demás pueblos.

Otra idea que impulsó las conquistas fue la curiosidad científica. A partir de 1870, en Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos y Alemania se crearon sociedades geográficas, que se lanzaron a realizar expediciones científicas por todo el planeta. Una vez explorado un territorio, el país que había organizado la expedición tenía el derecho de conquistarlo y explotarlo.

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