Orígenes de los Nacionalismos y Regionalismos en España: Siglo XIX

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El catalanismo. Su referencia más remota en el siglo XIX fue un movimiento cultural, la Renaixensa, en principio una reivindicación del catalanismo cultural que reclamaba la lengua y la cultura propias de Cataluña. Durante la I República, el catalanismo había girado hacia el federalismo, lo que implicaba la transformación del fenómeno cultural en político. En 1891 se creó la Unió Catalanista, que planteaba un ideario político de claro contenido conservador, en el que derivaban hacia un nacionalismo basado en los principios de orden, tradición, religión y propiedad. Hacia finales del siglo XIX la burguesía catalana pasó a defender el catalanismo moderado, hecho que se plasmó en 1901 con la aparición de la Lliga Regionalista. Este partido representaba la opción conservadora y moderna de las clases medias.

El nacionalismo vasco. En 1895 se fundó el Partido Nacionalista Vasco por Sabino Arana Goiri, que extrajo del fuerismo su consecuencia última, el independentismo. Se basaba en la defensa de la integridad cultural y étnica del pueblo vasco, propugnando desde un principio la independencia política.

El regionalismo gallego. Estuvo apoyado por los propietarios agrarios y los comerciantes. Integró una tendencia tradicionalista representada por Alfredo Brañas con planteamientos antiliberales y que pedía una descentralización a fondo; y una tendencia liberal-democrática encabezada por Manuel Martínez Murguía. El paso más decisivo tuvo lugar con la fundación de la Liga Gallega en 1898, con dos tendencias, liberal y conservadora.

El regionalismo valenciano fue un fenómeno tardío y minoritario, similar al de Andalucía.

El Movimiento Obrero

El movimiento obrero. Las posibilidades de acción del movimiento obrero en la Restauración eran pequeñas, pues las libertades de asociación, expresión y reunión estaban limitadas. El movimiento obrero del último tercio del siglo XIX se caracterizó por tres rasgos:

  • El sindicalismo obrero no unitario.
  • El peso del anarquismo.
  • El apoyo al republicanismo por parte de los sectores obreros y populares.