El País Vasco en la Edad Media: Cartas Pueblas, Fueros y Régimen Foral
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El País Vasco en la Edad Media
A lo largo de la Edad Media, en el País Vasco había ido formándose una sociedad muy compleja. Estos eran núcleos de población urbana establecidos en virtud de una Carta Puebla otorgada por el rey. Sus residentes mayoritariamente estaban dedicados a actividades relacionadas con el comercio y la industria.
La mayor parte de las cartas pueblas se inspiraron en los fueros municipales de Jaca y Logroño. Además de garantizar libertad de comercio dentro de la villa, otorgaban a sus habitantes importantes garantías judiciales.
Dos ritmos distintos
Había dos ritmos distintos: el tradicional y el moderno. El mundo de las villas concentraba las actividades modernas: comercio, construcción naval, etc. Todos aquellos que pudieran demostrar su procedencia vasca eran considerados nobles.
El Régimen Foral de las provincias vascas
El Régimen Foral de las provincias vascas significaba un sistema de gobierno que permitía al Señorío de Vizcaya, a las provincias de Guipúzcoa y Álava y al Reino de Navarra mantener un cierto grado de autogobierno. La base legal eran las distintas recopilaciones forales reconocidas por los monarcas castellanos.
Los fueros de cada territorio tenían un desarrollo distinto y en todos ellos convivían las Cartas Pueblas de las villas y ciudades con lo establecido en los fueros generales. Las semejanzas entre Vizcaya, Guipúzcoa y Álava eran percibidas como más importantes que las diferencias.
Funcionamiento del Régimen Foral
El Régimen Foral consistía en que los núcleos de población elegían a unos procuradores que los representaban en las Juntas Generales, en las cuales se discutían los asuntos más importantes relativos a la administración del territorio, se aprobaban los impuestos que habría de cobrarse y se elegían a los integrantes del Gobierno Foral de las provincias (Diputaciones Generales), encargados de llevar a la práctica las decisiones tomadas en las Juntas Generales.
Esto permitía a los territorios forales:
- No cumplir cualquier disposición de la Corona si se oponía a los fueros.
- Colocar las aduanas en el interior.
- Eximirse del pago de impuestos directos.
- Acudir a los llamamientos militares del rey.
Representación y requisitos
La representación de estas poblaciones requería ciertos requisitos económicos y culturales. En las Juntas Generales tenían el mismo peso lugares como Bilbao y aldeas que no tenían la misma riqueza ni habitantes. Por todo esto, se impone la denominación de provincias exentas para referirse a Vizcaya, Guipúzcoa y Álava.