Palacio de la Alhambra: arte, historia y arquitectura nazarí

Enviado por RosaPF y clasificado en Francés

Escrito el en español con un tamaño de 4,39 KB

La Alhambra y la dinastía nazarí

Los almorávides y los almohades dominaron al-Ándalus antes del auge nazarí. Tras la caída de sus territorios, la reacción a la relajación religiosa de los almorávides dio lugar a un movimiento que buscaba la pureza del islam, y al carecer del fanatismo religioso anterior, se establecieron en la capital, Sevilla, con sus fuerzas. Finalmente, fueron derrotados en las Navas de Tolosa.

Destacan por los paños de Sebka e hicieron importantes obras como la Torre de la Giralda, la Torre del Oro y la Kutubiya. Además, generalizaron el arte de herrajes y apuntados.

El arte nazarí

Nazarí: la conquista de Granada en 1238 por los Banu Nasr dio origen a la creación del reino nazarí. El arte nazarí representa la fusión de las formas almohades, almorávides, taifas y cristianas.

Es común la sobriedad de los exteriores y una profusa decoración en los interiores. Para ocultar materiales de construcción pobres, pues abundan la mampostería, el ladrillo y el tapial, la mayoría de los arcos interiores no se decoran; los muros se cubren de yesería o con maderas labradas.

Emplea un nuevo tipo de columna con fuste cilíndrico fino. Los capiteles tienen dos cuerpos: uno inferior cilíndrico y otro superior cúbico, adornado con ataurique y mocárabes. Los arcos más usados son los de medio punto, peraltados y el de mocárabes. Los de herradura y lobulados desaparecen.

La decoración es muy variada, destacando:

  • Lacería
  • Yeserías de sebka
  • Ataurique: hoja alargada arqueada en su extremo
  • Epigrafía: poemas y alabanzas a los triunfos del monarca

En las techumbres son visibles las maderas. La bóveda característica es la de mocárabes.

El Palacio de la Alhambra

El palacio de la Alhambra (Qal'at al-Hamra) se encuentra en la colina de Sabika y era como una embarcación encallada. Las puertas de acceso son la Puerta del Vino, la de los Siete Suelos y la de la Justicia.

Se divide en dos partes: la Alcazaba o barrio castrense, con la Torre de las Armas y la Torre de la Vela; y el Palacio, que se divide a su vez en partes públicas y privadas.

El palacio se fue construyendo por adosamiento de cuartos.

La parte pública

En la parte pública encontramos el Mexuar, donde se reunía la Suraa o ministros. También es posible acceder a un oratorio desde el que se divisa todo el albaicín. De ahí se accede al Cuarto Dorado, desnudo por las planchas de yesería que se llevaron los franceses en guerra independiente.

El Patio de la Alberca o de los Arrayanes destaca por su gran fuente, que crea un bonito efecto óptico.

En el Cuarto de Comares o gran salón del trono aparece el horror vacui, con las yeserías, epigrafías y los siete cielos coránicos plasmados; en este lugar el rey se sentaba y sus ministros alrededor para hablar de asuntos de Estado.

La parte privada

En la zona privada destaca el Patio de los Leones, que confina el harén del califa y sus habitaciones privadas. Este patio queda sostenido por 124 columnas. Lo más significativo es su distribución en cuartos en torno a la pila de los doce leones, que simbolizan los signos zodiacales.

En la Sala de los Abencerrajes es muy importante la cúpula de mocárabes. En la Sala de las Dos Hermanas vivía la madre de Boabdil con sus hijos. Las cubiertas cupuladas de la Sala de los Reyes están revestidas de cuero policromado. Los baños o hammam, con la sala de las camas, mantienen la disposición de los baños romanos.

Para pasar del palacio al de Invierno hay que atravesar el pórtico del Partal, donde destaca la Torre de las Damas, donde vivían personas muy influyentes. A la derecha de esa torre hay un oratorio.

El Generalife

El Generalife fue construido antes que el de Comares, y sus características son el predominio del agua y los jardines de sett bajo. Allí no encontramos ningún exceso decorativo; los monarcas solo iban para descansar. Destacan el Patio de la Acequia, el de los Cipreses y la escalera del agua.