Panorama Cultural y Social del Siglo XVIII en España

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El Siglo XVIII en España

Sociedad y Cultura

En el terreno de las ideas sociales, el siglo XVIII se caracteriza por el desarrollo de las teorías sobre el bienestar social que buscan mejorar la organización de la sociedad. En el ámbito religioso, los ilustrados critican el poder de la Iglesia y los dogmas. En el terreno cultural, los ilustrados defienden el utilitarismo: la cultura tiene la función de contribuir a la mejora y modernización de la sociedad y debe ser escuela de buenas costumbres.

La Estética: El Neoclasicismo

El Neoclasicismo sigue las normas clásicas: presenta motivos y personajes genéricos o universales, tiene una finalidad didáctica y valora lo razonable y verosímil.

La España del Siglo XVIII

Las corrientes racionalistas llegaron con retraso. El pensamiento ilustrado encontró una clara oposición entre gran parte del clero, la nobleza y el pueblo. Existía un enfrentamiento entre la minoría ilustrada (que defendía la modernización) y los tradicionalistas, que fue largo y violento.

La Lengua

Las personas cultas del siglo XVIII defienden la claridad y la sencillez del lenguaje y rechazan con vehemencia el barroquismo. Incorporan galicismos.

La Literatura Española del Siglo XVIII

Se distinguen tres períodos:

  • Posbarroco: No aporta nada nuevo, ya que repite temas y formas.
  • Neoclasicismo: Uniformidad del estilo y el predominio de lo racional, tal como exigen las normas clásicas.
  • Prerromanticismo: Se insinúa en las dos últimas décadas del siglo con una literatura que en su momento fue calificada de filosófica, ya que combina el racionalismo y la emotividad.

La Poesía

Se cultivaron diferentes tendencias:

  • Barroca: El autor más destacado fue Villaroel por su poesía satírica inspirada en Quevedo.
  • Neoclasicismo: Valoran la poesía didáctica y utilitaria, y cultivan los géneros clásicos (poesía anacreóntica, rococó, la oda, sátira, epístola y, sobre todo, la fábula).
  • Prerromántica: Plantea temas metafísicos, pedagógicos o sociales con un tono de intensa emotividad. Valdés, en su primera época, bajo la influencia de Cadalso, compuso anacreón, odas, idilios y églogas de un suave sensualismo. En la segunda etapa, recoge la influencia de Jovellanos.

La Prosa

El ensayo es el género que alcanza mayor desarrollo. La novela fue poco cultivada, a excepción de Cadalso.

  • Feijoo: Sus obras divulgan conocimientos muy variados con el objetivo de modernizar la sociedad de su época; así ocurre, ej., en obras como Teatro Crítico Universal.
  • José Cadalso: Con las Cartas Marruecas. En ella, Cadalso realiza una sátira social que sigue el planteamiento de Cartas Persas, de Montesquieu. El protagonista es el marroquí Gazel, quien durante su viaje por España, escribe a su preceptor Ben Beley y a su amigo español, Nuño. En estas cartas realiza una crítica a las costumbres, las ideas y la organización social hispánica. También escribió Noches Lúgubres, que se enmarca dentro de la literatura sepulcral del Prerromanticismo.
  • Jovellanos: Destacaron por sus ensayos, donde trata sobre temas muy variados: economía, educación, agricultura, derecho, etc. Desde su perspectiva de ilustrado, se propuso modernizar el país mediante obras como Memoria para el Arreglo de la Policía de Espectáculos.

El Teatro

Las polémicas sobre el teatro fueron constantes durante parte del siglo XVIII. Los ilustrados defendían un teatro didáctico y verosímil, mientras que al público le gustaban las obras barrocas y posbarrocas. Los enfrentamientos entre los partidarios de los diferentes teatros alcanzaron a intelectuales y dramaturgos. Los ilustrados y neoclásicos rechazaban el teatro barroco de Lope y de Calderón.

  • Posbarroco: La comedia triunfa durante la primera mitad del siglo en los escenarios e imprentas: Comedia de capa y espada y las de magia.
  • Neoclásico: Aunque algunos dramaturgos intentaron crear teatro neoclásico, no tuvieron éxito. La excepción fue la tragedia Raquel de García de la Huerta y las comedias de Leandro Fernández de Moratín: Destacó como autor de teatro, además de escribir poesía y prosa. Conocedor de la tradición teatral, se propuso escribir una comedia que respondiera al espíritu de su época, con la que pretende educar a los espectadores. Moratín censura la dureza, a través de una suave sátira, y su crítica alcanza tanto la actitud de las familias que solo actúan por interés, como la obediencia de las jóvenes que aceptan casarse con hombres mucho mayores que ellas.
  • Prerromántico: Destaca Jovellanos con su obra El delincuente honrado.