El Partenón de Atenas: Arquitectura, Escultura y Significado en la Acrópolis
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Arte y Humanidades
Escrito el en
español con un tamaño de 5,12 KB
El Partenón: Joya de la Acrópolis Ateniense
Contexto y Construcción
La obra que se nos presenta para comentar es el Partenón griego, situado en la Acrópolis de Atenas. Su construcción se realizó durante la época de Pericles (447-429 a.C.). La planificación arquitectónica fue obra de Ictino y Calícrates, mientras que la supervisión general y la dirección de la ornamentación escultórica corrieron a cargo de Fidias.
Las obras comenzaron en el 447 a.C. y el templo se inauguró en el 432 a.C. El proceso constructivo se desarrolló en fases:
- 447-442 a.C.: Composición arquitectónica.
- 442-438 a.C.: Elaboración del friso jónico interior.
- 438-432 a.C.: Creación de los frontones por Fidias y su taller.
Estilo Arquitectónico
El estilo predominante del Partenón es el Orden Dórico. La forma viene determinada por la columna, que se compone de basa (aunque el dórico canónico carece de ella, la columna del Partenón se apoya directamente sobre el estilóbato), fuste y capitel.
- Columna Dórica: Su altura equivale a aproximadamente 6 veces el diámetro inferior del fuste. El fuste aparece estriado, conteniendo 20 acanaladuras de arista viva en el orden Dórico.
- Capitel Dórico: Se caracteriza por un equino convexo y un grueso ábaco cuadrado.
- Friso Dórico: Aparece fragmentado en triglifos y metopas.
La arquitectura templaria griega es arquitrabada (sistema adintelado). En época clásica, el material de construcción fue el mármol pentélico, cuyas piezas (sillares) se unían mediante grapas metálicas, pulimentándose después las paredes y los elementos. Una policromía final, principalmente en tonos rojos y azules, realzaba los detalles arquitectónicos y escultóricos del edificio.
Decoración Escultórica: Un Programa Iconográfico
La decoración escultórica del Partenón se convirtió en un espléndido instrumento pedagógico y de propaganda cívica. A través de ella, tanto los atenienses como los extranjeros podían aprender sobre el origen divino de Atenea, enorgullecerse de los triunfos míticos de la ciudad y emocionarse con su culto.
Los Frontones
- Frontón Oriental: Representaba el nacimiento de Atenea, surgiendo adulta y completamente armada de la cabeza de Zeus, ante la presencia de otros dioses como (según descripciones) Hermes y Hefesto, quienes asisten al extraño nacimiento. Aunque las imágenes centrales se han perdido, conocemos las escenas por descripciones literarias. Sí se conservan magníficas figuras de los extremos, como las representaciones de los dioses Deméter, Kore y Dionisio, entre otros. Todos los personajes son de idénticas escalas y aparecen con diversas posturas (rectas, sedentes, agachadas o yacentes), adaptándose magistralmente a las pendientes del frontón triangular.
- Frontón Occidental: El tema es el certamen entre Atenea y Poseidón que se convocó en el Olimpo para elegir el Patrono del Ática. Quedaron como finalistas Poseidón y Atenea. Esta última hizo germinar un olivo (que se junta con el trigo y la vid como esencia mediterránea), por tanto, los dioses la eligen como triunfadora.
Las Metopas
Las metopas (92 en total) se encuentran situadas en el friso exterior dórico, en los lados este, oeste, norte y sur. Ilustran cuatro grandes ciclos míticos en los que Atenea o los héroes atenienses participaron con resultado favorable, simbolizando el triunfo de la civilización sobre la barbarie:
- Lado Este (frente principal): Gigantomaquia (lucha de los dioses olímpicos contra los gigantes).
- Lado Oeste: Amazonomaquia (lucha de los atenienses contra las amazonas).
- Lado Norte: Escenas de la Guerra de Troya (Iliupersis).
- Lado Sur: Centauromaquia (lucha de los lápitas, ayudados por Teseo, contra los centauros).
El Friso Jónico
Aunque el Partenón pertenece fundamentalmente al estilo Dórico, una vez terminado arquitectónicamente, Fidias decidió añadir un friso corrido de estilo Jónico en la parte alta del muro exterior de la cella. Este friso narra la procesión de las Grandes Panateneas, la principal festividad ateniense en honor a Atenea, mostrando el ceremonial de los atenienses culminando con la entrega del peplo a la diosa.