Partidos Políticos en la España del Siglo XIX: Ideologías y Evolución

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 2,64 KB

Partidos políticos en la España del siglo XIX

Durante el siglo XIX, la política española estuvo marcada por la lucha entre diferentes corrientes ideológicas que dieron lugar a tres principales partidos:

1. Moderados o conservadores

Fueron el grupo predominante durante el reinado de Isabel II, gobernando casi de manera ininterrumpida salvo en el Bienio Progresista (1854-1856) y el Sexenio Democrático (1868-1874). Defendían la soberanía compartida entre el rey y las Cortes, un ejecutivo fuerte, un Estado centralizado y un sufragio censitario muy restrictivo. Eran el grupo más cercano a la Iglesia, apoyando su influencia en la política. Su líder más importante fue Narváez.

2. Progresistas

Eran la alternativa al dominio moderado y solo lograban acceder al poder mediante pronunciamientos militares, ya que los moderados no les permitían gobernar por medios parlamentarios. Defendían la soberanía nacional, es decir, que el poder debía residir en el Parlamento en lugar de la Corona. Apoyaban reformas económicas basadas en el librecambismo, la ampliación del sufragio censitario y una mayor descentralización del poder con instituciones como los ayuntamientos o la Milicia Nacional. Buscaban limitar la influencia de la Iglesia y avanzar hacia un Estado más laico. Sus líderes más destacados fueron Espartero y Serrano.

3. Demócratas

Surgieron hacia el final del reinado de Isabel II como una escisión de los progresistas. Defendían ideas más radicales como el sufragio universal, la soberanía popular (el rey debía ser solo una figura simbólica) y la intervención del Estado en ámbitos como la educación, la fiscalidad y la asistencia social. Eran claramente anticlericales y promovían la igualdad social.

Bases sociales y constituciones

Cada grupo tenía una base social distinta:

  • Moderados: grandes propietarios, comerciantes, intelectuales conservadores, nobleza y alto clero.
  • Progresistas: burguesía media e industrial, clases medias, oficiales del ejército y profesionales liberales.
  • Demócratas: sectores populares con un enfoque más revolucionario.

En cuanto a las constituciones, los moderados promovieron el Estatuto Real de 1834 y la Constitución de 1845 (muy conservadora); los progresistas impulsaron la Constitución de 1837 y la de 1856 (más liberales); y los demócratas redactaron la Constitución de 1868, que proclamaba derechos más amplios y el sufragio universal.

Entradas relacionadas: