Partidos políticos: estructura de poder, dirigentes y características electorales
Partidos políticos
Partidos políticos: agrupación de individuos que se reúnen por voluntad propia para influir en las decisiones de gobierno, para llegar a ocupar cargos electivos.
Su principal objetivo es expresar y canalizar los intereses de distintos sectores de la ciudadanía. Los partidos tratan de crear un marco de intereses e ideas que suelen expresar en sus plataformas políticas. No crean ni cambian su estructura permanentemente; esa estructura interna es fuertemente jerárquica.
Estructura de poder
Simpatizantes: Son votantes fieles del partido, se sienten cercanos a su organización e ideas y lo manifiestan públicamente.
Afiliados: Se han comprometido formalmente como asociados de la organización partidaria; hay diferentes grados de compromiso y participación.
Dirigentes: Son conocidos como 'cuadros políticos' y tienen distintas funciones dentro de la estructura partidaria.
- Dirigentes locales: Controlan recursos importantes que pueden ser aplicados con un alcance municipal o barrial. Manejan recursos provenientes del Estado, lo que les otorga la capacidad para controlar una cantidad de afiliados y para atraer simpatizantes.
- Dirigentes partidarios: Manejan recursos esenciales para los partidos políticos, como la fuente de financiamiento o las redes de poder local o provincial; ocupan altos cargos ejecutivos o legislativos.
- Líderes partidarios: Son personas destacadas por su gran carisma y su capacidad para entablar vínculos con dirigentes de su partido y de otros partidos, con los medios de comunicación, empresarios y figuras de relevancia internacional.
Características de los partidos electorales
- No se identifican con un único sector social.
- Su objetivo no es representar los intereses de un sector social en particular, sino captar la atención y el voto de la mayor cantidad de grupos y personas.
- Ofrecen discursos con poca definición ideológica, alto grado de vaguedad y que se adapten a la estrategia que se estime.
- Los partidos toman características mediáticas: se vuelven importantes la imagen, la apariencia de los candidatos y la eficacia de los anuncios publicitarios.
- El electorado es volátil.
- La representación parece estar dada por la popularidad de un candidato cuando su imagen mediática es positiva.