La Pintura y Escultura en el Cinquecento: De Leonardo da Vinci al Manierismo
Clasificado en Arte y Humanidades
Escrito el en
español con un tamaño de 2,72 KB
La Pintura en el Cinquecento: Leonardo da Vinci
Leonardo da Vinci es el auténtico prototipo de hombre universal del Renacimiento: teórico, ingeniero, arquitecto, inventor, escultor y pintor. Se interesó en el estudio anatómico del cuerpo humano en sus más diversas actitudes, tanto de forma individual como formando grupos.
De esta época destaca su Anunciación de Florencia. En sus pinturas introdujo dos recursos de gran importancia:
- La perspectiva aérea: para dotar de profundidad a los paisajes.
- El esfumato: el difuminado de los contornos mediante un paso gradual de la luz a la oscuridad.
Leonardo siguió realizando composiciones muy estudiadas de compleja geometría. A esta etapa corresponden la Virgen de las Rocas, una de sus obras más sugerentes, y el fresco de la Última Cena.
El Manierismo
Pintura
Tras los grandes maestros, entramos en una etapa en la que los pintores buscaron nuevos efectos mediante recursos innovadores. Es una tendencia hacia el rebuscamiento, en la que desaparece la claridad compositiva y surgen distorsiones anatómicas, además de juegos de luces y sombras.
- Correggio: Trató temas religiosos (Noli me tangere) y mitológicos (Leda) con delicadeza y sensualidad. Realizó atrevidas decoraciones de cúpulas en las que estas parecen desaparecer: los personajes ascienden al cielo en pronunciados escorzos (Catedral de Parma).
- Parmigianino: Creó figuras exageradamente alargadas, como en la Virgen del cuello largo, como medio de expresar nuevas formas de belleza.
- Bronzino: Representó la vuelta al concepto de belleza como algo intelectual; pintó obras alegóricas de compleja lectura, como Venus, el Amor y el Tiempo.
Escultura
En la segunda mitad del siglo XVI predominó una nueva actitud artística: el manierismo. Cada escultor creó su propia maniera: unos se centraron en el colosalismo y la exageración de las actitudes, mientras que otros tendieron hacia la elegancia y la gracia. Destacan:
- Benvenuto Cellini: Escultor y orfebre, escribió varias obras sobre técnicas escultóricas y una amena Autobiografía. Es autor del Perseo en bronce de Florencia y de una auténtica joya, el Salero de Francisco I (de oro y esmaltes) del Museo de Viena.
- Juan de Bolonia (Giambologna): Franco-flamenco, se formó y trabajó en Italia. Es autor de un ligero Mercurio en bronce y del Rapto de las Sabinas, ambos en Florencia.