Primer franquismo en España: política, sociedad y economía (1939-1959)

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Primer franquismo (1939-1959)

El primer franquismo comprende el periodo de la dictadura personal de Francisco Franco desde el final de la Guerra Civil española (1936-1939) hasta el Plan de Estabilización de 1959. Fue un régimen de carácter personalista, con rasgos fascistas y totalitarios, cuyo jefe del Estado y del Gobierno, Francisco Franco, gobernaba concentrando todos los poderes.

Características políticas

El régimen se basó en la ausencia de pluralismo político, la ausencia de separación de poderes y la inexistencia de parlamentarismo. Se prohibieron los sindicatos y se suprimieron los derechos y libertades de los españoles, mientras que la represión y el estado policial eran constantes.

La ideología del régimen se sustentaba en el patriotismo, la unidad de España, el catolicismo y el rechazo al liberalismo, el comunismo, la masonería y el judaísmo, considerados enemigos de la nación.

Entre las medidas políticas destacan:

  • Ley de Responsabilidades Políticas (febrero de 1939), que sirvió para la represión de los considerados enemigos del régimen.
  • Fuero del Trabajo (1938), que no permitía los sindicatos y obligaba a practicar el corporativismo, agrupando a patronos y obreros en sindicatos verticales, a imitación de Mussolini.
  • Una represión dura, con ejecuciones, cárcel y exilio para quienes habían apoyado a la República.

Bases sociales del régimen

El franquismo se apoyó en la oligarquía terrateniente, el capital financiero, el funcionariado multiplicado y las clases medias, que buscaban sobre todo seguridad. Contó también con el apoyo del Ejército, leal a Franco, y de la Falange, aunque esta fue progresivamente controlada por el poder. La Iglesia católica respaldó la "cruzada nacional" contra los marxistas, y existían asociaciones católicas ultraconservadoras como la ACNP y el Opus Dei.

Además, el régimen contó con distintas familias políticas: falangistas, monárquicos partidarios de la restauración de don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII, y tecnócratas. Franco supo mantener el equilibrio entre ellas, reforzando su poder personal.

Evolución del régimen

1.ª etapa: azul falangista (1939-1945)

Los miembros de la Falange y el cuñado de Franco, Ramón Serrano Súñer, tuvieron un peso destacado. Durante la Segunda Guerra Mundial, España declaró su neutralidad, aunque Franco simpatizó con las potencias del Eje. En octubre de 1940 se entrevistó con Hitler para convencerle de que España entrara en la guerra, pero Franco exigió numerosos territorios y no hubo acuerdo. Envió a la División Azul al frente oriental. Tras la derrota del Eje, el régimen quedó aislado y fue condenado por la ONU en 1946, quedando fuera del Plan Marshall, lo que agravó la miseria y el hambre.

2.ª etapa: nacional-catolicismo (1945-1956)

Con la influencia de la ACNP, se aprobaron tres leyes fundamentales: el Fuero de los Españoles (julio de 1945), que otorgaba derechos a los españoles y definía a España como un Estado "democrático" orgánico; la Ley de Referéndum Nacional (octubre de 1945), que permitía al jefe del Estado someter a consulta popular determinadas cuestiones; y la Ley de Sucesión (1947), que convertía a España en un reino y establecía que Franco designaría su sucesor.

Uno de los mayores éxitos de la década fue el inicio de la Guerra Fría, en la que Estados Unidos, aliado de Occidente frente a la URSS, con Eisenhower al frente, se acercó a España. En 1953 se firmaron los Acuerdos con Estados Unidos, por los que EE. UU. ofreció ayuda económica a cambio de bases militares en territorio español. Asimismo, la firma del Concordato con la Santa Sede (1953) proporcionó a España el apoyo del papado y el mantenimiento de la Iglesia. En 1955 España ingresó en la ONU.

3.ª etapa: tecnocrática (1957-1959)

Hacia 1956 se produjo un enfrentamiento entre los falangistas y la ACNP, y Franco otorgó el poder a otros grupos, sobre todo a los tecnócratas del Opus Dei. El nuevo gobierno aprobó la Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958), que convirtió al Movimiento Nacional en partido único. En 1959 se aprobó la Ley de Estabilización Económica, con dos grandes medidas: la devaluación de la peseta y la apertura de España al capitalismo internacional, en busca de inversiones para levantar la economía. Sus efectos fueron espectaculares a partir de 1959, con lo que se cierra la etapa del primer franquismo.

Sociedad y economía durante el primer franquismo

Sociedad

La sociedad quedó profundamente marcada por el miedo. La población era sumisa, adicta al miedo, al hambre y a la represión. La situación económica de la posguerra fue terrible: el exilio de muchos intelectuales y profesionales empobreció al país, y la guerra destruyó la producción agraria e industrial.

Economía

La economía se basó en la autarquía, imitando el modelo de Mussolini. Se pretendía una economía nacional autosuficiente, sin necesidad del extranjero. Sin embargo, en la práctica, la autarquía tuvo un fuerte intervencionismo estatal: la Administración dirigía todos los sectores económicos sin libertad de mercado.

Medidas de la autarquía

  • Fijación de precios en el sector agrícola por debajo del precio de coste, lo que desincentivó la producción. Con la Ley de Ordenación y Defensa de la Producción Agrícola (1940) hubo hambre.
  • Racionamiento: en 1952 se establecieron las cartillas de racionamiento y la organización de la distribución de productos. Se desarrolló el mercado negro, con precios que se duplicaron o triplicaron, mientras las clases populares no podían acceder a ellos. Hubo restricciones eléctricas, de frío y de energía, que unieron el hambre a la escasez.
  • Fomento industrial: se orientó al sector de interés militar, con el objetivo de alcanzar el poder y ser independientes. El gasto público fue muy grande. En 1941 se creó el Instituto Nacional de Industria (INI) para producir al máximo posible, con independencia de los costes. Se crearon empresas como RENFE, SEAT, ENDESA e IBERIA.
  • Regulación de las relaciones comerciales con el exterior: las importaciones y exportaciones estaban controladas y requerían autorización administrativa, para decidir qué productos eran fundamentales y cuáles superfluos.
  • Regulación de la peseta: en muchas ocasiones la peseta se revalorizó artificialmente, lo que encarecía las importaciones y provocaba escasez. La tasación de precios produjo hambre y mercado negro.

Consecuencias

La revalorización de la peseta provocó carestía, escasez de importaciones y la tasación de precios produjo hambre y mercado negro. Hubo mucha inversión pública, pero se produjo un estancamiento económico y un aislamiento con el exterior, con falta de competitividad. El carácter dictatorial impidió que se recibiera ayuda económica y hubo revueltas contra Franco en Barcelona, Madrid y Asturias.

Todo cambió tras 1953, con la Guerra de Corea (1950-1953). Estados Unidos cambió de actitud hacia España, que pasó a considerarse un régimen anticomunista y amigo, lo que supuso créditos para la compra de productos agrícolas, materias primas y equipamiento industrial. Los acuerdos de 1953 con EE. UU. incluían cuatro bases militares a cambio de ayuda económica a la dictadura. Así comenzó también la apertura de España al exterior: ingresó en la ONU en 1955, y en 1958 en el FMI y el BIRF.

Todo esto supuso la resurrección del mercado libre. Pese a todo, la economía estaba bloqueada desde 1950, con escaso crecimiento industrial, costes de producción altos, inflación elevada y déficit. El nuevo gobierno tecnócrata de 1957 quiso cambiar por completo la situación, y en julio de 1959 aprobó el Plan de Estabilización, con dos grandes medidas: la devaluación de la peseta y la apertura de España al capitalismo internacional, en busca de inversiones para levantar la economía. Sus efectos fueron espectaculares a partir de 1959, con lo que se cierra la etapa del primer franquismo.

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