La Primera Guerra Carlista: Conflicto Dinástico y Transformación Social en España

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La Guerra Carlista: Orígenes y Contexto Social

Entre la muerte de Fernando VII y el estallido de la guerra solo pasaron cuatro días. No fue una simple guerra dinástica, sino un conflicto civil de fuerte contenido social.

Los Bandos en Conflicto

  • Bando Carlista: En este bando se alinearon los absolutistas. Socialmente estaba encabezado por una parte de la nobleza y por miembros ultraconservadores de la administración y del ejército. A ellos se unieron la mayor parte del bajo clero y la mayoría del campesinado. En el aspecto geográfico, el carlismo triunfó sobre todo en las zonas rurales, especialmente en el norte.
  • Bando Cristino: Era mucho más variado. Se unieron los sectores moderados y parcialmente absolutistas. Incluían a la plana mayor del ejército, los altos cargos de la administración y altas jerarquías de la Iglesia. Además, tenían un gran apoyo social.

Apoyos Internacionales y Diplomacia

Mientras los cristinos contaban con el apoyo diplomático y militar de Portugal, Francia e Inglaterra, los carlistas no tuvieron mucho apoyo al no tener una capital, aunque contaron con las simpatías del Imperio Austriaco, Ruso y Prusiano.

Las Tres Fases de la Guerra

1. Hegemonía Carlista y el General Zumalacárregui

Los carlistas, bajo la dirección del general Zumalacárregui, consiguieron vencer a los ejércitos cristinos. La primera derrota de importancia se produjo en 1835. Don Carlos intentó la toma de Bilbao para conseguir una capital, pero fracasó y murió Zumalacárregui.

2. El Impulso Revolucionario y las Expediciones

Esta fase coincide con el momento más revolucionario en el bando cristino. Los carlistas intentaron romper su aislamiento mediante varias expediciones hacia el sur, pero no encontraron respaldo de la población. Madrid estuvo a punto de ser tomada por los carlistas, pero Don Carlos dudó antes de atacar e intentó un pacto con la Regente. Cuando quiso iniciar el ataque era demasiado tarde y tuvieron que retirarse hacia el norte.

3. El Fin de la Guerra y el Abrazo de Vergara

La guerra terminó en 1839 con el Abrazo de Vergara entre Espartero y Maroto. Se pactó la rendición carlista, pero se reconoció como unas tablas más que una victoria cristina. La victoria se debió sobre todo a su superioridad material pese a la crisis y al poco apoyo social de los carlistas. La derrota significó el fin del absolutismo.

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