Principios Ontológicos y el Sentido de la Existencia Humana
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El Sentido de la Existencia: Schopenhauer y Viktor Frankl
Según Arthur Schopenhauer, la vida es un péndulo que se mueve constantemente entre el dolor y el hastío. Esta perspectiva sugiere que el ser humano se encuentra en un estado de sufrimiento perpetuo: cuando carece de algo, sufre por su ausencia; sin embargo, en el momento en que lo posee, pierde el interés, cayendo en el aburrimiento.
Por otro lado, según Viktor Frankl, el hombre padece de angustia noógena. Este concepto se refiere a la angustia derivada de la falta de sentido existencial, es decir, el vacío que surge al no saber para qué se vive. Todo este proceso puede culminar en el tedio, definido como ese infinito aburrimiento del hombre que no se conmueve ni muestra interés por su entorno.
Los Principios Ontológicos
La ontología es la rama de la filosofía que se encarga del estudio de los entes. Denominamos entes a "todo lo que es". De todas las cosas existentes, podemos manifestar su ser a través de su participación en la existencia:
- Caminante: Es el que "camina"; lo que lo hace tal es el acto de caminar.
- Ente: Es el que "es"; lo que lo hace tal es el ser.
Por lo tanto, los entes "son" porque participan activamente del ser.
Principios fundamentales de los entes
1. Principio de Identidad
Establece que "todo ente es idéntico a sí mismo". La palabra identidad proviene del latín ídem (lo mismo); por lo tanto, la identidad es la mismidad. Esto nos indica que aquello que no es idéntico constituye "lo diferente". En este sentido, la igualdad termina formando parte de la diferencia.
Subprincipio de Leibniz: La identidad de los indistinguibles
Gottfried Leibniz propuso que: "Cuando creo hallarme entre dos o más entes y constato que entre ellos no hay ninguna diferencia, no se trata de varios entes, sino de uno solo".
2. Principio de Contradicción
Dictamina que "ningún ente puede ser, al mismo tiempo, P y no-P". En esta fórmula, "P" representa a un particular y "no-P" simboliza al resto de los entes. Por ejemplo, una hoja no puede ser "no-hoja" simultáneamente; sin embargo, si le prendemos fuego, deja de ser hoja para convertirse en ceniza.
3. Principio de Tercero Excluido
Este principio establece que "todo ente tiene que ser necesariamente P o no-P". Deriva directamente del principio anterior y significa que todo ente, inevitablemente, debe ser algo. Fuera de esta dualidad, lo único que queda es la nada.
4. Principio de Razón Suficiente
Postula que "todo ente tiene su fundamento". Esto implica que nada ocurre de forma arbitraria; siempre existe una causa o razón que lo provoca. Aunque momentáneamente se desconozca el porqué de un fenómeno, esto no significa que carezca de una razón de ser.
Clasificación de los Entes
Los entes se pueden clasificar en diversas categorías según su naturaleza:
- Entes Reales (Físicos y Psíquicos)
- Entes Ideales
- Valores
Entes Reales
En primer lugar, encontramos los entes reales, los cuales se subdividen en:
- Físicos: Son aquellos que hallamos en la realidad externa al hombre. Se caracterizan por ser espaciales (ocupan un lugar en el espacio).
- Psíquicos: Son los que hallamos en la realidad interna del hombre. A diferencia de los físicos, son inespaciales (no ocupan un lugar físico, aunque ocurren en el tiempo).