El Proceso de Unificación de Italia en el Siglo XIX

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,17 KB

La Unificación de Italia

Tras el Congreso de Viena, Italia quedó dividida en siete Estados independientes: el Reino de Piamonte, bajo la casa de Saboya; el Reino Lombardo-Véneto, bajo el dominio directo de Austria; los Ducados de Parma, Módena y Toscana, regidos por príncipes austriacos; los Estados Pontificios, bajo el dominio del Papa; y el Reino de las Dos Sicilias, donde se repuso el trono de los Borbones.

Esto suponía una dificultad mayor para los patriotas italianos que deseaban la unificación, pues esta se veía obstaculizada por la presencia austriaca y la de los Estados Pontificios, donde Pío IX identificaba nacionalismo y liberalismo, uno de los "errores modernos" condenados en los documentos pontificios.

El motor de la unificación lo constituye el Reino de Piamonte, regido por los Saboya. El sentimiento nacionalista italiano se verá reforzado por historiadores, músicos y literatos, que popularizan y difunden la riqueza cultural y las pasadas grandezas de Italia desde la antigüedad clásica.

Influencias Intelectuales y Económicas

Desde el punto de vista intelectual, es innegable la influencia de los escritores románticos, como Leopardi o Manzoni, entre otros, que recogen el sueño de la Italia unida. Por supuesto, las opciones a través de las que se plantea la unidad son muy diversas: desde quienes piensan en una Italia unida en torno a la autoridad del Papa, hasta los que entienden que la nación italiana debe organizarse en un sistema federativo en función de la disparidad existente entre los diversos territorios italianos.

Inseparable del sentimiento nacionalista es el de la oposición a los austriacos, expresado en la obra de Silvio Pellico, Mis Prisiones.

El factor económico es claro. Los comerciantes y fabricantes del norte son conscientes de la necesidad de la unificación, sin la que no resulta posible articular un mercado de dimensiones nacionales ni construir la infraestructura viaria necesaria. Pero para lograr el desarrollo de la economía es preciso resolver las dificultades políticas.

Por otra parte, los liberales, empujados por la represión absolutista de los reinos italianos, se agruparán en sociedades secretas, desde donde, con una intención conspiradora y de exaltación romántica, participarán en los levantamientos.

Proyectos Unificadores

Se presentaron tres soluciones principales para llevar a cabo el proceso unificador. Todas ellas coincidían con la necesidad previa de acabar con el dominio austriaco en Italia, pero esto no sería posible sin la colaboración de alguna de las potencias europeas. Los diferentes proyectos unificadores fueron:

  • El defendido por Mazzini, que mezclaba las ideas nacionalistas con las utopías revolucionarias. Propugnaba una política unitaria, instaurada por la insurrección general de las masas.
  • Los sectores liberales y nacionalistas más moderados se apartaron del proyecto de Mazzini y buscaron una solución política a la cuestión italiana. Desde esta perspectiva, se proponía una Confederación presidida por el Papa.

Entradas relacionadas: