Protocolo Profesional para el Tratamiento de Permanente Capilar: Diagnóstico y Técnica
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1. Aclaraciones previas
Antes de comenzar un trabajo de gran envergadura como es el de la permanente, conviene saber a quién se va a atender, quién es, cómo está y qué se le puede hacer en el cabello. El examen previo consta de dos partes: la naturaleza y el estado.
Evaluación del cuero cabelludo
En cuanto al cuero cabelludo, verdadero soporte y hábitat de la fibra capilar, conviene cerciorarse de que no existen rojeces, costras o granos.
El cabello: naturaleza y estado
- Naturaleza: Fino, grueso o normal; graso, seborreico, seco o normal; liso, ondulado, crespo o rizado; poroso o impermeable; duro, blando o normal; frágil, enfermizo o fuerte; además de considerar nacimientos y remolinos.
- Estado: Natural, teñido o con reflejos; decolorado o con mechas y brillos; estado de las puntas; restos de permanente previa; y sensibilizado por el aire, el sol o el agua.
Selección de productos y herramientas
En función del diagnóstico inicial, se procede a tomar decisiones sobre la elección de productos, herramientas y método de trabajo. La fuerza de los líquidos se elige según la naturaleza y el estado del cabello:
- Cabellos naturales: (Duros, impermeables, normales, grasos, finos, duros o blandos) se utilizará líquido fuerte.
- Cabellos sensibles: (Teñidos, secos, decolorados, sensibilizados por tinte) se utilizará líquido medio.
- Cabellos muy sensibilizados: (Fuertemente decolorados y con mechas muy extendidas) utilizaremos líquido suave.
Notas técnicas
Ante la incertidumbre sobre las reacciones del cabello, siempre resulta prudente impregnar el enrollado con un líquido más suave y, tras realizar un primer control, saturar con el mismo líquido u otro más fuerte. Es una técnica que permite rectificar; impregnar con un líquido demasiado fuerte por error suele ser un fallo irreversible.
Uso de bigudíes
Al elegir los bigudíes se tiene en cuenta la clase de rizo, ondulado o soporte que se desea obtener, independientemente de la naturaleza y estado del cabello:
- Para cabellos muy rizados: pequeño.
- Para ondulado: medio.
- Para menos ondulado: grueso.
En el mercado existen dos categorías de bigudíes: los clásicos y los específicos (para soportes o moldeados).