Pruebas de la Evolución: Anatómicas, Fósiles, Embriológicas y Moleculares

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Pruebas de la evolución

1. Pruebas anatómicas y morfológicas

Existencia de órganos homólogos: tienen la misma estructura, pero diferente utilización. Ejemplo: la aleta de la ballena y el ala del murciélago.

Órganos análogos: realizan la misma función, pero con estructura diferente.

Órganos vestigiales: son órganos que ya no sirven y se quedan como un reducto.

2. Pruebas fósiles

Son animales que existieron en su tiempo y murieron. Al enterrarse, se fosilizaron y ahora los encontramos en forma de roca o incluso grabados en rocas.

3. Pruebas embriológicas

Cuando las diferentes especies son similares, existe un parentesco evolutivo entre ellas.

4. Pruebas biogeográficas

Con el tiempo suficiente, los grupos de organismos aislados geográficamente evolucionan de forma distinta y originan nuevas especies.

5. Pruebas moleculares

El estudio de las moléculas que se encuentran en los seres vivos revela que cuanto mayor es el parecido molecular entre dos grupos de organismos, más cercano es su parentesco evolutivo.

6. Otras pruebas

Los parásitos son organismos que viven a expensas de otros y que han tenido que modificar sus órganos y su morfología al fin de adaptarse a su forma de vida.

Por último, el comportamiento instintivo de los animales tiene una base genética. Por ello, las especies evolutivamente muy próximas suelen tener comportamientos más parecidos que las especies más alejadas.

La evolución y el origen de nuevas especies

Los cambios producidos en los seres vivos a lo largo del tiempo provocan la formación de nuevas especies. Se diferencian 4 etapas:

1. Producción de cambios evolutivos

En las poblaciones, debido a que la selección natural favorece a unos individuos y perjudica a otros.

2. Aislamiento genético de la nueva población

Para que se constituya una especie nueva es imprescindible que los miembros de la nueva población no puedan reproducirse con los de la población original; es decir, que la nueva población sea independiente y que cese el intercambio genético con la población original. Estas son las barreras que pueden producir este aislamiento:

  • Barreras geográficas: impiden el contacto físico entre poblaciones y, por tanto, la reproducción entre sus individuos. Cadenas montañosas o desiertos constituyen algunos ejemplos de estas barreras.
  • Barreras sexuales: pueden deberse a diferencias anatómicas que impiden el apareamiento, o a la falta de sincronía en los periodos fértiles.
  • Barreras fisiológicas: consisten en incompatibilidades en el funcionamiento de los gametos que impiden la fecundación, aunque los individuos puedan aparearse.
  • Barreras cromosómicas: son cambios en los cromosomas que impiden a los individuos que los poseen tener descendencia con el resto.
  • Barreras etológicas: se trata de la aparición de nuevos comportamientos en ciertos individuos que producen rechazos por parte de otros.

3. Diferenciación gradual

Tras el aislamiento, la población acumula cambios debidos a nuevas mutaciones y, poco a poco, se va diferenciando más de la población original.

4. Especiación

Los cambios genéticos, anatómicos o fisiológicos son tan importantes que no es posible obtener descendencia mixta y, a partir de este momento, las poblaciones se consideran dos especies distintas.

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