Raciovitalismo de Ortega y Gasset: La Fusión de Razón y Vida en la Filosofía Española
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Ortega y el Raciovitalismo: Fundamentos y Contexto
El Raciovitalismo es la teoría del conocimiento que tiene como punto de partida la vida. La supresión del objetivismo a favor del circunstancialismo y el perspectivismo tiene lugar en un momento histórico de crisis teórica y práctica de la ciencia y del racionalismo cientificista.
Esa supresión del racionalismo, sin caer en el puro vitalismo, es el núcleo central de la obra El tema de nuestro tiempo (publicada en 1923).
Definición y Propósito del Raciovitalismo
El Raciovitalismo consiste en el intento de conjugar la vida con la razón, superando críticamente las contradicciones que se dan entre ambas. Esto busca evitar tanto los excesos irracionalistas del vitalismo como los excesos antivitales del racionalismo.
El conocimiento será obra de la razón, pero esta se da en la vida, rodeada de elementos no racionales y limitada por ellos.
Para Ortega, la razón, en su afán por buscar la explicación de lo real y sus causas, se va topando con muchos aspectos de la realidad de los que no puede dar cuenta, que son irracionales. Esto pone de manifiesto precisamente sus propios límites.
La consecuencia directa es el rechazo de la pretensión de la razón de conocerlo todo.
La Configuración de la Razón Vital
El Raciovitalismo da lugar a la configuración de un nuevo pensamiento articulado en torno a la noción de Razón Vital:
- La vida como realidad radical. Esta se convertirá en el objeto primario de la reflexión filosófica.
- Es la vida de quien tiene capacidad para dar cuenta de ella, lo que Ortega llama la vida de cada cual o vida biográfica.
- Estar en el mundo supone darse cuenta de lo vivido como tal: un quehacer, una ocupación. Esto implica la identificación de la vida con la capacidad de anticipar la libertad de elección entre las distintas posibilidades que son ofrecidas en las circunstancias del individuo.
- Nuestra vida es en parte fatalidad y libertad. La vida de cada hombre será auténtica en función del grado de destino que asume.
- Todo ello nos conduce al núcleo del último pensamiento orteguiano: la relación entre la vida y la historia. El cambio histórico no es continuo, sino que hay periodos de estabilidad vital. A estos periodos se los llama generaciones.
Generaciones y Cambio Histórico
Ortega distingue entre:
- Épocas acumulativas: Aquellas en las que una generación se mueve por intereses similares a los de la generación anterior.
- Épocas revolucionarias: Aquellas en las que una generación rechazará radicalmente los principios de la generación anterior y los sustituye por otros nuevos.