La Reconquista y la Configuración Territorial de la Península Ibérica: Siglos XII-XIII
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En la segunda mitad del siglo XII se produjo la derrota de las tropas castellanas de Alfonso VIII en la Batalla de Alarcos (1195) frente a los Almohades, lo que frenó momentáneamente la Reconquista. No obstante, la gran victoria de los Cristianos llegaría en la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), lo que significó el declive definitivo de Al-Ándalus y permitió a los Cristianos iniciar la conquista de las tierras del sur y levante.
El Siglo XIII: La Consolidación de la Reconquista
Durante este siglo se produjo el derrumbe de los Musulmanes, lo que permitió a los reinos Cristianos avanzar muy rápido en la Reconquista, que casi quedaría finalizada:
- Portugal: Completó su Reconquista llegando hasta el Algarve (1249).
- Castilla y León: Se reunificaron definitivamente con Fernando III.
- Aragón: Con Jaime I, completó su Reconquista tomando Mallorca y Valencia.
Procesos de Repoblación en la Península Ibérica
A los procesos de Reconquista seguían las repoblaciones, que consistían en la ocupación, defensa y aprovechamiento de las nuevas tierras conquistadas al Islam. Los modelos de repoblación consolidaron unas estructuras de propiedad de la tierra que se han mantenido hasta nuestros días. Entre los siglos VIII y XIII pueden distinguirse cuatro procesos de repoblación:
Siglos VIII-X: La Repoblación por Presura
Se produjeron las repoblaciones del valle del Duero y el sur de los Pirineos. Se realizaron por presura, es decir, campesinos libres ocuparon las tierras vacías y las empezaron a cultivar. Posteriormente, participaron los nobles y la Iglesia, apareciendo así los señoríos.
Siglos XI-XII: Repoblación de los Valles del Duero y Ebro
Se repoblaron las tierras entre el Duero y los Montes de Toledo, así como el valle del Ebro. En esta repoblación participaron las villas y ciudades existentes, fundando nuevas villas que atrajeron pobladores del norte, los cuales recibieron un lote de tierras. Las nuevas villas tuvieron fueros y cartas pueblas.
Siglo XIII (Primera Mitad): El Papel de las Órdenes Militares
Se repoblaron La Mancha y Extremadura. En estas regiones, el papel repoblador recayó en las órdenes militares. Las grandes extensiones de tierra se dividieron en encomiendas, a cuyo frente estaba un caballero de la orden encargado de administrar las tierras. Este modelo de repoblación dio lugar a latifundios dedicados, en gran medida, a la explotación ganadera.
Siglo XIII (Segunda Mitad): Los Repartimientos en el Sur
Se produjeron las repoblaciones de Andalucía, Murcia y el sur de Extremadura. Estas repoblaciones se hicieron por repartimientos, es decir, las tierras reconquistadas al Islam se repartieron entre los conquistadores, aunque respetando el rango social de los mismos. A la población Musulmana se le permitió vivir como colonos, aunque muchos de ellos marcharon hacia Granada o el norte de África como consecuencia de las duras condiciones impuestas por los Cristianos (los que permanecieron en tierra cristiana recibieron el nombre de mudéjares). De esta forma, se consolidaron grandes latifundios en manos de pocas familias nobles o de la Iglesia.