El Reformismo Ilustrado en España: Transformaciones del Siglo XVIII y el Reinado de Carlos III
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El Reformismo Ilustrado en España
Los Ilustrados Españoles: Pensamiento y Objetivos
Entre los ilustrados españoles más destacados se encuentran: Gaspar Melchor de Jovellanos, el conde de Floridablanca, el conde de Campomanes, Pablo de Olavide, el marqués de la Ensenada y el conde de Aranda.
Sin embargo, la ausencia en España de amplios grupos burgueses, el conservadurismo de los medios intelectuales y el enorme peso de la Iglesia católica dificultaron la expansión de las ideas de la Ilustración. Por ello, la mayoría de los ilustrados acabaron colaborando con la monarquía, convencidos de que solo un poder fuerte sería capaz de llevar adelante las reformas necesarias.
El Despotismo Ilustrado de Carlos III: Reformas Clave
El monarca Carlos III (1759-1788), sin renunciar a su poder absoluto y sin menoscabar los privilegios nobiliarios, escogió como consejeros a ilustrados, como el conde de Aranda y el conde de Floridablanca, y acometió una serie de reformas en España características del Despotismo Ilustrado. Las más importantes fueron:
- Imposición de la autoridad real sobre la Iglesia, culminando con la expulsión de los jesuitas de España (1767).
- Creación de nuevas escuelas de enseñanza primaria y reforma de los estudios universitarios.
- Declaración de todas las profesiones como honestas (1783), eliminando prejuicios sociales.
- Limitación de los privilegios de la Mesta y fomento de la colonización de nuevas tierras.
- Liberalización de los precios del trigo (1765) y decreto de libertad de comercio con América para todos los puertos españoles (1778).
- Impulso y protección de las Sociedades Económicas de Amigos del País, dedicadas al fomento de la agricultura, la industria y el comercio.
El Crecimiento Económico en el Siglo XVIII Español
Al iniciarse el siglo XVIII, España continuaba siendo una sociedad esencialmente rural, con una agricultura de escasos rendimientos, técnicamente atrasada, y con la mayor parte de las tierras en manos de los estamentos privilegiados. Sin embargo, el crecimiento demográfico y económico general en toda Europa, junto con las medidas reformistas de Carlos III, propiciaron una notable mejora de la demografía y de la economía española.
1. Crecimiento Demográfico
En primer lugar, la población experimentó un crecimiento significativo, pasando de aproximadamente siete millones y medio de habitantes al inicio de la centuria a once millones al finalizarla. Este crecimiento demográfico impulsó la demanda de productos y estimuló la producción agrícola y artesanal.
2. Incremento de la Producción Agrícola
En segundo lugar, una serie de mejoras agrícolas, como la extensión del espacio cultivado, la introducción de nuevos cultivos, la expansión del regadío y el aumento de la viticultura, permitieron un notable incremento de la producción agrícola.
3. Expansión del Comercio de Ultramar
En tercer lugar, la liberalización del comercio impulsó la expansión del comercio de Ultramar, especialmente a través de las compañías comerciales que negociaban con productos coloniales (café, tabaco, azúcar) en los puertos españoles y americanos.
4. Fomento de la Industria y Manufacturas
Finalmente, la creación de las manufacturas reales (vidrio, cerámica, tapices) y la protección de las manufacturas privadas (textil y siderurgia) contribuyeron al aumento de la producción. Para proteger la industria nacional de la competencia exterior, se dictaron nuevos aranceles.
Sin embargo, el principal obstáculo para el desarrollo industrial, la escasa demanda como consecuencia de la pobreza del campesinado, no fue solucionado. Por esta razón, los ilustrados insistieron en la imperiosa necesidad de una reforma agraria que pusiera fin a la concentración de la tierra en manos de los estamentos privilegiados.