Regencias y Guerra Carlista: El Comienzo del Reinado de Isabel II

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Regencias y el Problema Carlista: Inicio del Reinado de Isabel II

El período comienza con la Guerra Carlista del 1833 al 1840 entre el bando de los seguidores de Carlos contra la regente María Cristina. En septiembre de 1833, Carlos publica el Manifiesto de Abrantes en Talavera en defensa del absolutismo, apoyado por el clero, la nobleza y los campesinos del mundo rural. También es apoyado por Rusia, Austria y Prusia. Por el contrario, el liberalismo es apoyado por las clases ilustradas, la burguesía, el proletariado urbano y Francia, Portugal e Inglaterra.

Fases de la Guerra Carlista

La guerra tiene tres fases:

  1. La primera favorable al carlismo, se adueñan de importantes partes del territorio y son bastante contundentes.
  2. La segunda, los carlistas no consiguen ocupar Bilbao, son derrotados en la Batalla de Luchana y muere el general Zumalacarri.
  3. La tercera fase marcada por el cansancio, se busca la paz entre ambos bandos. El general de los carlistas manda fusilar a todos aquellos que se opongan a la paz. Entre los liberales empieza la idea de que podían reconocerse los fueros vascos.

En 1839 se firma el Convenio de Vergara donde Espartero, líder de los liberales, promete el mantenimiento de los fueros y Maroto, líder de los carlistas, reconoce a Isabel como reina. En 1840 se acaba la guerra.

El Reinado de Isabel II y las Regencias

En cuanto al reinado de Isabel II, entre 1833 y 1843 se produce el período de las regencias debido a que es una niña. Hubo dos regencias: su madre María Cristina del 33 al 40 y Espartero del 40 al 43. Su reinado comienza de 1844 a 1868. María Cristina no es liberal, es absolutista y necesita el respaldo de los liberales para que su hija sea reina. El primer ministro Cea Bermúdez es casi absolutista y su sucesor Martínez de la Rosa publica en 1834 el Estatuto Real, una carta otorgada por la monarquía al pueblo español. Pero los liberales no lo aceptan, los cuales están divididos en:

Liberales Moderados vs. Liberales Progresistas

  • Liberales Moderados: Defienden un estado unitario, el sufragio censitario, la administración centralizada y buscan acercarse a la reina junto con los absolutistas menos radicales.
  • Liberales Progresistas: Son partidarios de la descentralización, de la economía librecambista y del sufragio censitario menos radical.

María Cristina recurre a los moderados, pero en 1834 hay revueltas por la recaudación de hacienda y la extensión de una enfermedad a quienes se acusaba a los curas que apoyaban al carlismo, por lo que se quemaban conventos. En este contexto, María Cristina opta por un gobierno progresista, pero lo cambia al año por uno moderado y en 1836 hubo una rebelión contra María Cristina llamada Rebelión de la Granja, obligándola a poner un gobierno progresista, destacando la figura de Mendizabal que realizó la primera desamortización, que afectaba a las propiedades de la Iglesia. En 1837 se publica una nueva Constitución, la cual era progresista.

Conflictos y el Fin de la Regencia

En 1840 se produce un grave enfrentamiento a raíz de una ley aprobada en la constitución, la descentralización. María Cristina quiere que el gobierno elija al alcalde y recurre a Espartero para que apoye esa ley, pero no lo hace. El no aprobarse esta ley hace que María Cristina renuncie a la regencia, pasando Espartero como regente. Espartero muestra un autoritarismo que le hace enfrentarse con aquellos de su propio partido. En 1841 decide eliminar el arancel librecambista de los productos británicos, lo que provoca revueltas en Cataluña y este reacciona bombardeándola. En 1843 se produce un pronunciamiento militar, Narváez moderado, pero cuenta con progresistas, por lo que Espartero se queda solo y huye a Londres.

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