Reinado de Isabel II: Causas de la Caída de la Monarquía y el Exilio (1843-1868)

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1) ¿Qué ocurrió entre la marcha de Espartero al exilio y la toma del poder por Narváez?

Tras siete meses de minoría de edad, una vez declarada la mayoría de edad de Isabel II (noviembre de 1843), y tras desfigurar de forma fulminante y fraudulenta al principal líder progresista, Olózaga, encargado de formar gobierno por la nueva reina, los moderados se hicieron con el poder.

González Bravo gobernó entre diciembre de 1843 y mayo de 1844;

el general Narváez, señal del hombre fuerte de la nueva etapa política, a partir del 3 de mayo de 1844.

2) ¿A qué se debió el fracaso de la revolución de 1854-56?

El orden político nacido de la revolución era en extremo frágil y vulnerable. Resulta, además, que los progresistas capitalizaron inicialmente el cambio de 1854.

El gobierno resultante, al tiempo, se mostró incapaz de controlar el orden público. Hubo protestas populares en muchos puntos del país contra el impuesto de consumos. Aparecieron partidas carlistas en Cataluña. La conflictividad obrera, de amplitud sin precedentes, explotó en Barcelona, donde las sociedades obreras, de forma clandestina, convocaron en julio de 1855 la huelga general local, la primera en la historia española, en demanda del derecho de asociación obrera y de otras reivindicaciones de carácter laboral.

3) ¿Qué ocurrió desde el cese de Espartero hasta junio de 1858, momento en que O'Donnell tomó el poder?

O'Donnell exigió y obtuvo de la reina (14 de julio de 1856) el cese de Espartero y la formación de un gobierno presidido por él mismo, que reprimió con dureza los intentos insurreccionales provocados por la manifestación de los progresistas, disolvió las Cortes, la Milicia Nacional y los ayuntamientos y diputaciones provinciales, y restableció con alguna modificación la Constitución de 1845.

Isabel II quiso forzar las cosas e impuso de nuevo a Narváez (octubre 1856-octubre de 1857).

Pronto entendió mal la situación: el retorno a la política más expeditivamente conservadora del moderantismo no resultaba ya posible. O'Donnell fue llamado a gobernar el 30 de junio de 1858; permaneció en el poder hasta el 2 de marzo de 1863.


4) ¿Qué fue la Unión Liberal? ¿Qué críticas les hacen los autores a esta formación política?

Un partido gubernamental de ideario vago y ecléctico, la síntesis de las ideas conservadoras y progresistas, integrado por elementos procedentes del moderantismo puritano (Ríos Rosas, Pacheco, Pastor Díaz, Borrego, Alonso Martínez y otros) y del progresismo renegado (San Miguel, Cortina, Prim, Modesto Lafuente), es decir, por sectores de centro de los dos viejos partidos.

La Unión Liberal no sobrevivió ni a su propio eclecticismo ideológico y frágil unidad interna, ni a su origen —al fin y al cabo, un partido improvisado desde arriba—, ni al desgaste lógico que sufrió tras cinco años de gobierno, ni a las arbitrariedades de la Corona. La unidad interna se deshizo: algunos de sus primeros inspiradores (Ríos Rosas) rompieron con el partido en desacuerdo con O'Donnell; la colaboración de la derecha progresista fue debilitándose ante la oposición de los sectores «puros» del partido.

5) ¿Qué factores fueron desacreditando a la monarquía de Isabel II y provocaron su caída y marcha al exilio?

  • La reina no quiso, tras O'Donnell, llamar a los progresistas, como le aconsejaba el sentido común. Al contrario, la Corona se posicionó claramente contra toda idea de conciliación y progreso, y no solo en política.

Todo revelaba que la reina optaba como fórmula de gobierno por la combinación de catolicismo de Estado, gobiernos personales (ocho, entre marzo de 1863 y septiembre de 1868) y represión. Fue el suicidio de la monarquía.

La monarquía terminaría por alienarse a la casi totalidad de las fuerzas políticas, e incluso al ejército (o a sus generales más prestigiosos), y al crear así un gravísimo problema de Estado.

La reina no supo ser una monarca constitucional, sino que usó los poderes que le confería la Constitución de 1845 para intervenir de forma casi siempre arbitraria y poco inteligente —y cada vez más acusadamente reaccionaria— en el desenvolvimiento constitucional del país.

Las causas últimas:

  • Falta de verdadera articulación del sistema de partidos
  • Falseamiento y corrupción de las elecciones
  • Preponderancia militar
  • Desviación conservadora de la revolución desde 1843 (con la práctica exclusión del partido progresista a partir de ese año)
  • Debilidad del Estado como instrumento de vertebración política
  • Relativo atraso de la sociedad española

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