Repoblación Cristiana en la Península Ibérica: Estrategias y Sistemas (Siglos VIII-X)
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La Repoblación en los Reinos Cristianos: Consolidación del Territorio
Durante la Reconquista, se desarrolló de forma paralela una política de repoblación progresiva para consolidar con nuevos habitantes cristianos los territorios recientemente conquistados a los musulmanes. A este proceso se le denomina Repoblación, cuyas formas y alcances se fueron modificando a medida que avanzaba la Reconquista.
Objetivos de la Repoblación
Los objetivos de las repoblaciones fueron militares, económicos y políticos.
- Objetivo militar o estratégico: Era una consecuencia de la necesidad de fortalecer las zonas más despobladas y más vulnerables ante el enemigo. Este objetivo estratégico hizo que se repoblasen las tierras fronterizas y de las rutas comerciales o de peregrinación para protegerlas.
- Objetivo económico: Se roturaron muchas tierras para su aprovechamiento agrario o ganadero. En otros casos se repoblaron las rutas comerciales y las ciudades con artesanos y comerciantes para revitalizarlas económicamente.
- Objetivo político: Para contrarrestar el poder de la nobleza, los monarcas fomentaron las repoblaciones otorgando fueros o cartas pueblas en las que se contemplaban muchas ventajas para sus habitantes, en comparación con los que vivían en lugares, aldeas, villas o ciudades pertenecientes a las órdenes militares, a la nobleza o a la iglesia.
Sistemas de Repoblación durante la Reconquista
1. Sistema de Presura o Aprisio
- Cronología: Siglos VIII-X
- Características: Ocupación de tierras deshabitadas en la frontera, que se convertían en propiedad de los campesinos libres que las cultivaban. El rey sancionaba posteriormente la ocupación de esas tierras.
Con el paso del tiempo, buena parte de la pequeña propiedad fue absorbida por los señoríos.
- Zonas repobladas: Norte del río Duero (condado de Castilla), y al Sur de los Pirineos.
- Estructura de la propiedad de la tierra: Predominó la pequeña (minifundio) y la mediana propiedad. Esta forma de repoblación tuvo sus consecuencias posteriores en la historia peninsular dando lugar a un régimen de propiedad basado en pequeños o medianos propietarios, en oposición a la gran propiedad latifundista de la submeseta sur.
Por parte de la nobleza, las órdenes militares y la iglesia.