De la República Burguesa a la República Popular: La Revolución China (1911-1949)

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De la república burguesa a la república popular (1911-1949)

El proceso revolucionario que terminó con el imperio chino tenía dos objetivos principales: abolir la monarquía absoluta y hacer frente al impopular imperialismo occidental. Ambos objetivos se encontraban en el programa modernizador de Sun Yat-sen, asumido posteriormente por el Kuomintang (o Partido Nacionalista). Si China se transformaba en un Estado-nación moderno y modificaba sus estructuras y su economía, podría defenderse de las potencias occidentales y de Japón, conservando así su unidad e independencia.

La revolución estalló en octubre de 1911; unos meses después, en enero de 1912, ya se había fundado la República de China con Sun Yat-sen como presidente. Este líder pretendió convertir el país en un Estado democrático abierto a las reformas sociales y económicas. Sin embargo, se inició un periodo de constantes guerras civiles en el que la autoridad estatal desapareció en gran parte de China. Como consecuencia, las potencias occidentales y, concretamente, Japón aumentaron su influencia e injerencia en la región.

Etapas hacia la formación de la China comunista

En el proceso hacia la proclamación de la República Popular pueden distinguirse las siguientes fases:

  • Etapa de los señores de la guerra (1911-1928)

    Durante este caótico periodo, en China hubo multitud de jefes militares y señores feudales locales que se repartieron el poder y se disputaron el control de Pekín (es decir, del gobierno central). En el sur, en torno a la ciudad de Cantón, el Kuomintang creó un gobierno paralelo, consiguió el apoyo diplomático y militar de Moscú y se alió con el naciente Partido Comunista Chino (PCCh), fundado en 1921 por estudiantes e intelectuales. Esta alianza formó un potente ejército dirigido por Chiang Kai-shek, que logró imponerse en toda China. Tras la victoria, Chiang Kai-shek rompió abruptamente con los comunistas, a quienes persiguió y masacró en Shanghái y en otras ciudades.

  • Enfrentamiento entre Chiang Kai-shek y los comunistas (1928-1937)

    En esta etapa, Mao Tse-tung, líder del Partido Comunista, transformó la organización en un partido de masas con fuerte arraigo campesino e implementó una guerra de guerrillas de base rural, hostigando permanentemente a las ciudades y a las vías de comunicación del este y del sur del territorio chino.

  • Guerra chino-japonesa (1937-1945)

    Este conflicto se desarrolló en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. El Kuomintang y los comunistas pactaron una tregua y se aliaron para combatir al enemigo común: Japón. La principal beneficiaria política y militar de esta contienda fue la guerrilla campesina liderada por los comunistas, establecida en las zonas rurales del interior, lejos de los principales núcleos urbanos. Por su parte, las bases del Kuomintang radicaban en las grandes ciudades, las cuales fueron rápidamente ocupadas por el ejército japonés; además, gran parte de los antiguos apoyos del Kuomintang colaboraron con el invasor.

  • Segunda etapa de la guerra civil (1945-1949)

    Finalizada la Segunda Guerra Mundial, las tropas japonesas se retiraron de China y la coalición interna se fracturó definitivamente. Estados Unidos otorgó su respaldo a Chiang Kai-shek en el este y sur del país, mientras que la URSS, tras haber ocupado Manchuria, cedió el control de dicha región estratégica a los comunistas chinos.

    A partir de 1947, la balanza de la guerra civil se inclinó decisivamente hacia el bando comunista: la reforma agraria y el reparto de tierras a los campesinos en las zonas dominadas por el Ejército Rojo le aseguraron un masivo respaldo popular, potenciado por dos décadas de experiencia guerrillera y una sólida organización. Las grandes urbes fueron cayendo de forma progresiva, siendo el sur la zona que ofreció mayor resistencia.

Desenlace y consecuencias

En octubre de 1949, antes incluso de controlar la totalidad del territorio continental, se proclamó formalmente la República Popular China, estableciendo su capital en Pekín (la antigua ciudad imperial). El gobierno nacionalista derrotado de Chiang Kai-shek se refugió en la isla de Taiwán, donde instituyó un Estado paralelo al de la China continental. Este régimen subsiste en la actualidad bajo el nombre oficial de República de China.

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