Restauración Borbónica (1874-1902): Nacionalismos y Movimientos Sociales

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La Restauración Borbónica (1874-1902). Los nacionalismos catalán, vasco y gallego. El movimiento obrero y campesino (Parte 1)

El fracaso del intento de democratización del sistema político liberal condujo a un régimen militar y a la Restauración borbónica con Alfonso XII y la posterior Regencia de María Cristina. Esta etapa trajo una Monarquía constitucional que acabaría entrando en crisis con el desastre del 98, deteriorándose durante el reinado de Alfonso XIII hasta la proclamación de la II República. Los partidos conservadores de Cánovas y liberales de Sagasta controlaron el poder. Sin embargo, durante este período surgieron otros movimientos políticos y sociales que no se sentían representados por el sistema.

La oposición al sistema: regionalismo y nacionalismo

Quedaron excluidos del sistema los movimientos antidinásticos (carlistas y republicanos), el movimiento obrero y los grupos regionalistas y nacionalistas. Estos últimos terminarían por destruir el sistema ante la incapacidad de éste por absorberlos.

Los Carlistas

Los carlistas, muy debilitados, en 1888 se dividen en dos:

  • Los integristas, seguidores de Cándido Nocedal, caracterizados por su catolicismo intransigente.
  • El sector propiamente carlista que dará lugar a las Juntas tradicionalistas.

Los Republicanos

Tras el fracaso de la Primera República, el republicanismo permaneció muy dividido. Hubo tres corrientes que intentaron fusionarse sin éxito:

  • El partido posibilista: el más moderado, unitario y dirigido por Emilio Castelar.
  • Los unionistas de Ruiz Zorrilla y Salmerón.
  • El partido federal, liderado por Pi i Margall: un partido laicista y anticlerical.

Movimientos regionalistas y nacionalistas

En este momento se produce el movimiento emergente de los nacionalismos (vasco y catalán) y regionalismos (gallego y valenciano). Podemos establecer una serie de factores que propician este hecho:

  • Extensión del fenómeno en toda Europa.
  • Existencia de movimientos culturales que rescataban la riqueza de las lenguas vernáculas y costumbres autóctonas: la Renaixença en Cataluña, la recuperación y codificación del euskera en el País Vasco y el Rexurdimiento en Galicia.
  • Política centralista del estado liberal.
  • La industrialización y los cambios económicos (en Cataluña y en el País Vasco).

El Nacionalismo Catalán

fue en su origen un movimiento cultural de recuperación de lengua, cultura e historia propias. Adquiere forma política durante el sexenio, durante la Restauración, surgen dos modelos alternativos:

• El primer modelo procedía del republicanismo federal catalán que reclamaba la soberanía para Cataluña; su principal defensor fue Valentí Almirall.

• El segundo de carácter conservador y regionalista. Dentro de esta tendencia se funda en 1891 la Unió Catalanista que intentó unificar todas las tendencias en torno a la burguesía nacionalista.

Este sector conservador se impuso en los años 90. En 1892 se establecen las Bases de Manresa. En 1901 se forma el primer gran partido catalanista: la Lliga Regionalista, liderada por Enric Prat de la Riba y Francesc Cambó. Es un partido conservador, vinculado a la burguesía industrial y fue el principal partido de la vida política catalana. El nacionalismo vasco carece de la base cultural del catalanismo ya que el euskera carecía por completo de tradición literaria. En 1894 Sabino Arana funda el PNV, partido de ideología antiliberal que defiende una sociedad tradicional vasca católica y rural, rechaza el proceso industrial y el capitalismo; presentaba además un componente violento de raíz carlista. 

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