La Restauración Borbónica en España: Claves del Sistema Político y la Oposición Social
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El Régimen de la Restauración: Alfonso XII y la Regencia
El sistema político: Bipartidismo y turnismo
Durante este periodo, gobernaron dos grandes partidos: el Conservador y el Liberal. Ambos defendían la monarquía, la Constitución, la propiedad privada y un Estado liberal (burgués), unitario y centralista.
Los dos grandes partidos dinásticos fueron:
- Partido Conservador: Se organizó en torno a su líder, Antonio Cánovas del Castillo.
- Partido Liberal Fusionista: Cuyo máximo dirigente era Práxedes Mateo Sagasta.
Para ejercer el gobierno, se planteaba el turno pacífico o alternancia en el poder de estos dos grandes partidos. Cuando el partido en el gobierno sufría desgaste político y perdía confianza, el rey nombraba al jefe del partido opositor para formar gobierno. El nuevo jefe de gobierno convocaba elecciones que siempre ganaría el partido que las convocaba, recurriendo a la falsificación electoral.
Sistema político real: Caciquismo y fraude electoral
La alternancia en el gobierno se lograba mediante fraude electoral: se compraban votos, se falsificaban actas y se presionaba al electorado. Los encargados de manipular las elecciones en cada pueblo eran los "caciques" (jefes o dirigentes del partido, encargados de asegurar la victoria en su localidad). A partir de 1890, con la aprobación del sufragio universal masculino, la corrupción se generalizó. Al conjunto de estas trampas electorales se le denominó "pucherazo".
Oposición política al régimen de la Restauración
Carlismo
A pesar de la derrota en la Tercera Guerra Carlista en 1876, el carlismo aún mantenía fuerza en algunos territorios. En 1888, el carlismo se dividió en dos grupos: el Partido Integrista (caracterizado por su ultracatolicismo y tradicionalismo) y las Juntas Tradicionalistas.
Nacionalismos periféricos
Los nacionalismos periféricos fueron manifestaciones de la mediana y pequeña burguesía. Defendían identidades históricas frente al centralismo liberal.
Nacionalismo catalán (catalanismo)
- Hacia 1830, surgió un movimiento cultural de defensa de la lengua y la cultura catalana (la Renaixença). Su origen se encuentra en el federalismo y el carlismo.
- El contenido político se desarrolló a partir de 1882, con la creación del Centre Català, de ideología federal y progresista.
- En 1891, los sectores conservadores del catalanismo fundaron la Unió Catalanista, que en 1892 publicó las "Bases de Manresa", defendiendo una España confederal y la soberanía de Cataluña.
- En 1901, se fundó la Lliga Regionalista.
Nacionalismo vasco
- Defendían la recuperación de sus fueros (Cánovas los suprimió por el apoyo vasco a los carlistas).
- La industrialización del siglo XIX provocó la llegada masiva de inmigrantes, lo que fue considerado por los nacionalistas (la burguesía) como una amenaza que podía influir en la pérdida de la identidad tradicional vasca.
- El propulsor de este nacionalismo fue Sabino Arana, quien hablaba de una raza "diferente", una lengua distinta y el regreso a los fueros (bajo el lema "Dios y Ley Vieja").
- En 1895, fundó el Partido Nacionalista Vasco (PNV), de clara ideología antiespañola.
Otras manifestaciones
Nacionalismo gallego
- También con defensa del idioma (destacando figuras como Rosalía de Castro).
Regionalismo andaluz
- En 1883, se aprobó la Constitución Federal de Antequera.
- Destaca Blas Infante, considerado el padre de la patria andaluza y creador de sus símbolos.
Los partidos republicanos
Tras el fracaso de la Primera República, aparecieron tres corrientes republicanas:
Partido Posibilista
- Era moderado y fue dirigido por Emilio Castelar. Su base social la constituían la burguesía y las clases medias.
Partido Centralista
- Dirigido por Manuel Ruiz Zorrilla y Nicolás Salmerón. Era radical y apoyaba motines y levantamientos a favor de la República.
Partido Federal
- Dirigido por Francisco Pi y Margall, defendía el Estado federal y el anticlericalismo.
Movimientos obreros
El movimiento obrero se fue extendiendo a medida que obreros y campesinos comenzaron a defender sus derechos. Destacaron dos corrientes principales:
Anarquismo
- Rechazaba los partidos políticos y defendía las asociaciones obreras sindicales.
Marxismo
- Defendía la participación de los trabajadores en la vida política a través de partidos socialistas (obreros), lo que llevó a la fundación del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).