La Restauración Borbónica en España: Sistema Político y Transformaciones (1874-1902)

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La Restauración Borbónica (1874-1902): Inicios y Sistema Canovista

La Restauración Borbónica se inicia con la proclamación de Alfonso XII como rey de España, tras el pronunciamiento de Sagunto el 29 de diciembre de 1874, y se prolonga hasta la mayoría de edad de Alfonso XIII en 1902.

El Sistema Canovista

El Sistema Canovista, ideado por Antonio Cánovas del Castillo, se apoyaba en tres bases principales:

  • La soberanía compartida entre el Rey y las Cortes.
  • Un sistema político basado en el bipartidismo.
  • Una Constitución escrita que plasmara estos principios.

Este sistema defendía un Estado español centralizado y la uniformidad legislativa, además del orden social y la protección de la propiedad, por lo que recibió el apoyo de la oligarquía y las clases medias.

Bipartidismo y Turno Pacífico

El sistema político se basaba en la alternancia en el poder de dos grandes partidos dinásticos, el Partido Conservador y el Partido Liberal, que coincidían en los aspectos fundamentales para la estabilidad del régimen:

  • El Partido Conservador, liderado por Antonio Cánovas del Castillo, procedía de los antiguos moderados y unionistas.
  • El Partido Liberal Fusionista, encabezado por Práxedes Mateo Sagasta, estaba integrado por progresistas, radicales y demócratas moderados.

El Fraude Electoral: Base del Turnismo

Para el buen funcionamiento del turnismo era necesario un sistemático fraude electoral. El mecanismo era el siguiente:

  1. El rey nombraba un nuevo jefe de Gobierno (del partido que correspondía gobernar).
  2. Se disolvían las Cortes y se convocaban elecciones.
  3. Desde el Ministerio de la Gobernación se ponía en marcha el “encasillado”, que consistía en la elaboración de la lista de diputados que debían salir elegidos en cada distrito.
  4. Esta lista se imponía mediante la presión de los caciques locales (personajes influyentes en el ámbito rural), la compra de votos, amenazas y la manipulación directa de los resultados electorales, conocida como “pucherazo”.

La Constitución de 1876

La Constitución de 1876 fue la piedra angular del régimen de la Restauración y la más duradera de la historia de España hasta ese momento. Sus principales características eran:

  • Carácter ecléctico y flexible: Era una síntesis de la Constitución moderada de 1845 y la democrática de 1869, lo que permitía que ambos partidos dinásticos pudieran gobernar sin necesidad de modificarla sustancialmente.
  • Soberanía compartida: La soberanía residía conjuntamente en el Rey y las Cortes.
  • División de poderes (teórica):
    • Poder legislativo: Correspondía a las Cortes junto con el Rey.
    • Poder ejecutivo: Ejercido por el Rey a través de sus ministros.
    • Poder judicial: En manos de los tribunales de justicia.
  • Cortes bicamerales:
    • Senado: Compuesto por senadores “de derecho propio” (Grandes de España, altas jerarquías eclesiásticas y militares), senadores “vitalicios” (nombrados por el rey) y senadores “elegidos” mediante sufragio censitario.
    • Congreso de los Diputados: Elegido por sufragio censitario hasta 1890, cuando se aprobó el sufragio universal masculino.
  • Confesionalidad católica del Estado: Se reconocía el catolicismo como religión oficial del Estado, aunque se toleraba el culto privado de otras religiones, prohibiéndose sus manifestaciones públicas.
  • Derechos y libertades individuales: Se recogían derechos y libertades similares a los de la Constitución de 1869, pero su desarrollo y aplicación práctica fueron a menudo limitados por leyes posteriores.
  • Uniformidad y centralismo: Se establecía la igualdad de leyes para todos los españoles y territorios, lo que implicó la supresión definitiva de los fueros vascos y navarros (aunque se mantuvieron conciertos económicos).

Evolución Política de la Restauración

El Reinado de Alfonso XII (1875-1885)

Durante el reinado de Alfonso XII, se consolidó el funcionamiento del sistema turnista entre conservadores y liberales.

  • Los gobiernos conservadores de Cánovas acentuaron la restricción de libertades con medidas como la Ley Electoral de 1878 (que restringía el censo), la Ley de Imprenta de 1879, la eliminación del matrimonio civil y los juicios por jurados, y el restablecimiento del Concordato con la Santa Sede.
  • Los gobiernos liberales de Sagasta, por su parte, adoptaron una política más aperturista, concediendo permisos para celebrar actos públicos, prometiendo amnistías y restaurando algunas libertades.

En este periodo se logró poner fin a importantes conflictos bélicos:

  • La Tercera Guerra Carlista, que concluyó con la Paz de Abadiano en 1876.
  • La Guerra de los Diez Años en Cuba, finalizada con el Convenio de Zanjón en 1878, aunque no resolvió las aspiraciones independentistas de la isla.

La Regencia de María Cristina de Habsburgo (1885-1902)

En noviembre de 1885, Alfonso XII falleció prematuramente de tuberculosis. Su esposa, María Cristina de Habsburgo, embarazada del futuro Alfonso XIII, asumió la regencia. Para garantizar la estabilidad del trono y del sistema, Cánovas y Sagasta suscribieron el Pacto de El Pardo, un acuerdo por el cual se comprometían a mantener el turno pacífico y apoyar a la regente.

Cánovas cedió el poder a Sagasta, cuyo gobierno (conocido como el “Parlamento Largo”) aprobó una serie de leyes más aperturistas y progresistas:

  • Ley de Asociaciones (1887): Legalizó las asociaciones obreras.
  • Ley del Jurado (1888): Restableció los juicios por jurado para determinados delitos.
  • Ley Electoral (1890): Implantó el sufragio universal masculino para mayores de 25 años.
  • Reformas en la Hacienda y la administración colonial, incluyendo la supresión de la esclavitud en Cuba (1886).

En 1890, Cánovas regresó al poder, alternándose nuevamente con Sagasta. Esta etapa de estabilidad se vio truncada en agosto de 1897, cuando Cánovas del Castillo fue asesinado por el anarquista italiano Michele Angiolillo en el balneario de Santa Águeda (Guipúzcoa). Este magnicidio provocó una profunda crisis política en el seno del Partido Conservador y en el propio sistema.

La Oposición al Sistema de la Restauración

A pesar de su aparente estabilidad, el sistema de la Restauración contó con una oposición diversa y creciente:

Los Republicanos

Los republicanos se encontraban divididos en varias facciones:

  • Partido Posibilista: Liderado por Emilio Castelar, acabó integrándose en el sistema monárquico al colaborar con el Partido Liberal.
  • Partido Republicano Progresista: Dirigido por Manuel Ruiz Zorrilla, defendía la insurrección para alcanzar la república.
  • Republicanismo Unitario: Organizado en torno a la figura de Nicolás Salmerón.
  • Republicanos Federales: Seguían las ideas de Francisco Pi y Margall.

Nacionalismos y Regionalismos

El centralismo del Estado liberal favoreció la aparición y consolidación de movimientos nacionalistas y regionalistas:

Nacionalismo Catalán

Se inició con un movimiento de renovación cultural conocido como la Renaixença. En el ámbito político, durante la Restauración, destacó la figura de Valentí Almirall. Más adelante, se fundaron partidos como la Unió Catalanista y la Lliga Regionalista de Catalunya (con figuras como Francesc Cambó y Enric Prat de la Riba).

Nacionalismo Vasco

Se fraguó con la fundación del Partido Nacionalista Vasco (PNV) por Sabino Arana. Sus principios fundamentales eran la defensa del catolicismo antiliberal, la pureza de la raza vasca y la reivindicación de la independencia bajo el lema “Jaungoikoa eta Lege Zaharra” (Dios y Ley Vieja).

Otros Regionalismos

  • Regionalismo Gallego: Surgió a partir de una corriente cultural conocida como “O Rexurdimento”.
  • Regionalismo Andaluz: Se inició con figuras como Blas Infante.
  • Regionalismo Valenciano: Impulsado por escritores como Constantí Llombart.

El Movimiento Obrero y Campesino

Tras el golpe de Estado de Pavía en 1874, el movimiento obrero organizado pasó a la clandestinidad. Con la mayor permisividad de los gobiernos liberales, resurgió con fuerza:

Corriente Anarquista

Se reorganizó en 1881 con la fundación de la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE). Tuvo una importante presencia en Cataluña, Aragón, Valencia y Andalucía. Dentro del anarquismo coexistieron dos tendencias principales:

  • El anarcosindicalismo: Defensor de la acción sindical reivindicativa.
  • El anarcocomunismo (o anarcoterrorismo): Partidario de la “acción directa” y los atentados terroristas como forma de lucha.

Corriente Socialista

Se reorganizó en Madrid en torno al núcleo de los tipógrafos. En mayo de 1879 fundaron el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con Pablo Iglesias como su principal líder. El socialismo tuvo mayor implantación en Madrid, Asturias, Vizcaya y Huelva. En 1888, se fundó en Barcelona la Unión General de Trabajadores (UGT), sindicato vinculado al PSOE. En 1890 se celebró por primera vez en España el Primero de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores.

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