Resultados Electorales de 1936 y el Camino a la Guerra Civil Española

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,31 KB

Composición del Congreso tras las elecciones de febrero de 1936

La imagen presenta una tabla con la composición del Congreso de los Diputados tras las elecciones generales del 16 de febrero de 1936, celebradas durante la Segunda República española. Se trata de una fuente histórica de carácter político y estadístico, ya que ofrece información cuantitativa sobre la distribución de los 473 escaños entre las distintas fuerzas parlamentarias, lo que permite comprender el equilibrio de poder surgido tras unos comicios decisivos.

Distribución de fuerzas parlamentarias

Los resultados otorgaron la victoria al Frente Popular, una alianza de partidos de izquierda y republicanos. Entre sus principales componentes destacaban:

  • PSOE: 99 escaños.
  • Izquierda Republicana: 87 escaños.
  • Unión Republicana: 38 escaños.
  • Partido Comunista de España (PCE): 17 escaños.
  • Esquerra Republicana de Cataluña: 37 escaños.

En conjunto, estas formaciones lograron la mayoría parlamentaria y pudieron formar gobierno.

La oposición y el centro político

En la oposición se situaron los partidos de derecha y centro-derecha:

  • CEDA: 88 escaños.
  • Renovación Española: 12 escaños.
  • Tradicionalistas carlistas: 10 escaños.
  • Agrarios: 11 escaños.

El centro político, representado por el Partido Radical, sufrió un fuerte retroceso electoral, obteniendo únicamente 5 escaños, lo que reflejaba su desgaste tras el Bienio anterior.

Contexto histórico y fragmentación ideológica

Desde el punto de vista histórico, esta fuente evidencia la fuerte fragmentación ideológica del Parlamento. La existencia de numerosos partidos refleja la pluralidad política del régimen republicano, pero también la profunda polarización entre izquierda y derecha, uno de los rasgos clave del periodo y un importante factor de inestabilidad.

Antecedentes: Del Bienio Reformista al Bienio Derechista

Los precedentes de esta situación se encuentran en el final del Bienio Reformista (1931-1933), cuando la izquierda se dividió debido al desgaste de las reformas y los conflictos sociales, mientras que la derecha se reorganizó y fortaleció en torno a la CEDA. Tras las elecciones de 1933 se inició el Bienio Derechista.

Durante este periodo, el presidente Niceto Alcalá Zamora encargó formar gobierno a Alejandro Lerroux con el objetivo de frenar una posible radicalización social. Sin embargo, los gobiernos del Partido Radical se caracterizaron por su inestabilidad, la paralización de las reformas y diversos escándalos de corrupción, como el estraperlo. La entrada de ministros de la CEDA en 1934 provocó la radicalización de la izquierda, que respondió con la Revolución de octubre de 1934, especialmente intensa en Asturias y Cataluña, cuya dura represión agravó la tensión política y social.

El triunfo del Frente Popular y el estallido del conflicto

En este contexto, se convocaron elecciones en febrero de 1936. La izquierda se reorganizó en torno al Frente Popular con un programa común basado en la amnistía y la reanudación de las reformas, mientras que la derecha acudió más fragmentada y desgastada.

La victoria del Frente Popular supuso el fin del Bienio Conservador y el retorno de la izquierda al poder, intensificando la polarización política. El nuevo gobierno, presidido inicialmente por Manuel Azaña, impulsó diversas medidas:

  • Amnistía para los encarcelados por la revolución de 1934.
  • Restablecimiento de la autonomía catalana.
  • Reanudación de la reforma agraria.
  • Reforma militar mediante el traslado de mandos considerados poco leales.
  • Impulso de políticas sociales y laborales favorables a los trabajadores.

No obstante, estas medidas incrementaron la conflictividad social y política. La creciente radicalización de ambos bandos, unida a la conspiración militar, desembocó en el golpe de Estado de julio de 1936, que dio inicio a la Guerra Civil española.

Entradas relacionadas: