Retórica y Estructura del Discurso: Claves para la Persuasión Efectiva
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La retórica y estructura del discurso
La retórica es el saber práctico encargado de analizar y desarrollar los recursos lingüísticos necesarios para que el discurso, ya sea oral o escrito, resulte eficaz cuando se quiere influir en el oyente o el lector.
Desde sus orígenes a la actualidad
Los orígenes de esta disciplina se remontan al siglo V a. C., cuando, tras derrocar a los tiranos que gobernaban en algunas polis, muchos ciudadanos quisieron recuperar los bienes que les habían expropiado. Así surgió el interés por desentrañar las claves de un buen discurso persuasivo.
Los sofistas y la filosofía clásica
Los primeros filósofos que se dedicaron al estudio de esta disciplina fueron los sofistas, quienes extendieron el uso de la retórica desde el ámbito judicial al político. Los sofistas eran relativistas y no creían que existiera una verdad única y válida para todos; así que enseñaron el arte de convencer incluso empleando argumentos falsos. Platón y Aristóteles se opusieron a ellos, defendiendo la vinculación de la retórica con una epistemología basada en la existencia de una verdad objetiva y con una ética de la honestidad y la sinceridad.
Géneros principales de la retórica
Se construyeron los tres géneros principales de la retórica:
- Judicial: Se circunscribe al ámbito de los tribunales. Su objetivo es defender o acusar tratando de convencer a quien debe juzgar, centrándose en hechos pasados.
- Deliberativo: Se circunscribe al ámbito político. Su objetivo es convencer a la asamblea sobre qué se debe hacer, centrándose en el mejor modo de afrontar el futuro en un determinado asunto.
- Demostrativo: Se circunscribe al ámbito particular. Su objetivo es alabar o denostar a una persona concreta, centrándose en los valores positivos o negativos que esta persona atesora.
Evolución histórica
En la época romana, se perfeccionó la técnica. Durante la Edad Media, los géneros deliberativo y demostrativo prácticamente desaparecieron como consecuencia del eclipse de la democracia y el fuerte teocentrismo. La aportación de la época actual a la retórica ha consistido en la introducción de la imagen como elemento de persuasión.