Revolución de 1868 y Restauración Borbónica en España: Auge y Crisis

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La Revolución de 1868

A partir de 1866, se produjo una grave crisis económica que, unida al desgaste político del régimen isabelino, desencadenó una revolución contra la monarquía. Los sublevados fueron: unionistas, progresistas y demócratas, que se unieron para presentar una alternativa al sistema.

El movimiento, encabezado por los militares Prim y Serrano, fue seguido por revueltas en las principales ciudades. Las tropas fieles al Gobierno y a la reina fueron vencidas e Isabel II marchó hacia el exilio. Se formó un gobierno provisional, a cuyo frente se colocaron Prim y Serrano, que impulsó un programa de reformas.

La Monarquía Democrática (1870-1873)

La Constitución de 1869 establecía la monarquía como forma de gobierno y hubo que buscar un rey entre las dinastías europeas. El elegido fue Amadeo de Saboya, de la casa real italiana.

Pero Amadeo contó siempre con la oposición de los moderados, los carlistas y la Iglesia, que se mantuvieron fieles a los Borbones.

Además, tuvo que hacer frente a una insurrección en la isla de Cuba y una nueva guerra carlista. Falto de apoyos y con demasiados problemas por resolver, Amadeo de Saboya renunció al trono en febrero de 1873.

La Primera República (1873-1874)

Ante la abdicación del rey, las Cortes españolas votaron por una gran mayoría la proclamación de la República (febrero de 1873). Pero ese resultado no reflejaba un apoyo real a la nueva forma de gobierno, ya que la mayoría de diputados de la Cámara eran monárquicos.

La República nació, pues, con escasas posibilidades de éxito. Además, la República tuvo que enfrentarse a un buen número de problemas: los monárquicos no aceptaron el régimen republicano y empezaron a organizarse para restaurar la monarquía en Alfonso, el hijo de Isabel.

En enero de 1874, un golpe de Estado disolvió las Cortes y entregó la presidencia del ejecutivo al general Serrano. Este intentó estabilizar un régimen republicano, pero la base social que podía apoyarle había optado ya por el regreso de la monarquía.

El Sistema Canovista

El nuevo sistema político, configurado por Antonio Cánovas del Castillo, tenía un carácter claramente conservador y escasamente democrático.

  • El partido conservador, liderado por Cánovas.
  • El partido liberal, encabezado por Sagasta.

La alternancia en el poder

Conservadores y liberales se pusieron de acuerdo para alternarse en el ejercicio del poder, controlando la vida política española.

La Crisis de 1898

En 1895 estalló una nueva insurrección en Cuba y Estados Unidos los apoyaba.

El fin del conflicto llegó en 1898, cuando EE. UU. declaró la guerra a España. La derrota de 1898 provocó en la sociedad y en la clase política española un estado de frustración y arraigó en ella una fuerte sensación de pesimismo. Como reacción, surgieron movimientos regeneracionistas que pedían una verdadera democratización del Estado y el fin del caciquismo y la corrupción.

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