Revolución de Asturias de 1934 y Elecciones de 1936: Auge del Frente Popular en España

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,45 KB

La Revolución de Asturias de 1934 y sus Consecuencias

La rebelión de la Generalidad, que no recibió el apoyo anarcosindicalista, fue reprimida fácilmente en pocas horas y el Gobierno suspendió el Estatuto de Cataluña. En Asturias, el alzamiento de octubre tuvo mayores consecuencias. La unión, a través de las *Alianzas Obreras*, de los sindicatos socialista y anarquista, junto con el PCE y el POUM, significó el estallido de una revolución proletaria en toda regla. Durante unos días, los obreros se hicieron dueños de la situación, proclamando un comunismo libertario. Los trabajadores controlaron las cuencas mineras y dominaron Oviedo después de proclamar en Mieres la República Socialista. Pero los sindicatos y el Comité Revolucionario fracasaron en la organización. El Gobierno, ante la gravedad de los hechos, declaró el estado de guerra y ordenó el envío a la región de las tropas profesionales de África —Legión y Regulares—. Desde Madrid, el general Franco, colaborador de Gil Robles en el Ministerio de la Guerra, dirigió la operación. El 18 de octubre, las tropas gubernamentales acabaron con la revolución. Los desmanes cometidos fueron terribles (cientos de muertos). Estos hechos enfrentaron sin posibilidad de convivencia a la derecha y a la izquierda.

El Camino hacia las Elecciones de 1936

Fracasadas las revoluciones de Cataluña y Asturias, fueron procesadas las principales figuras de la izquierda, lo que encrespó aún más las posiciones. La República salió debilitada. Un año más las derechas siguieron en el poder, en un clima de inquietud y desórdenes públicos. Los diputados derechistas impedían que prosperase cualquier reforma, como la emprendida para mejorar la suerte de muchos campesinos por el ministro de Agricultura, Manuel Giménez Fernández, del ala progresista de la CEDA (Ley de Yunteros extremeños, Ley de Arrendamientos Rústicos). La Ley Velayos (agosto de 1935), auténtica contrarreforma agraria, fue aprobada. Asistimos a un claro acercamiento del Gobierno a los militares africanistas que habían participado en la represión de Asturias.

El Escándalo del Estraperlo y la Caída de Lerroux

En el verano de 1935 se produjo el escándalo del estraperlo. Dos extranjeros, Strauss y Perlo, dieron numerosos regalos a políticos radicales para instalar en el Casino de San Sebastián un sistema de juego de ruleta que garantizaba ganancias seguras a los propietarios. Lerroux se vio complicado en el caso y tuvo que dimitir.

La Formación del Frente Popular y las Elecciones de Febrero de 1936

Alcalá Zamora, a finales de 1935, anunció elecciones legislativas. Ante este anuncio, las izquierdas constituyeron una coalición electoral en torno a Azaña, el **Frente Popular**, con un programa sencillo que organizó mítines multitudinarios. Agrupaba a los partidos republicanos de izquierda con socialistas y comunistas. Los anarcosindicalistas de la CNT-FAI quedaron al margen del Frente Popular, aunque sus militantes votaron a su favor (Durruti aconsejó votar). Mientras, las derechas, desunidas, con el Bloque Nacional de Calvo Sotelo, que aglutinaba a importantes sectores monárquicos y tradicionalistas, la CEDA de Gil Robles y Falange Española, solo podían confiar en un triunfo unitario de la CEDA. Los discursos eran incendiarios. En febrero de 1936, se celebraron las elecciones, que fueron ganadas por el Frente Popular. Otra vez la República se orientaba hacia la izquierda.

Entradas relacionadas: