Riesgos Naturales y Ambientales: Impacto Geológico y Climático
Riesgos naturales
Se definen como aquellos rasgos ambientales que amenazan el bienestar o la vida humana.
Riesgos geológicos
Proceden del interior de la Tierra:
- Seísmos: Se deben a la posición de la península en la zona de contacto entre las placas africana y euroasiática; amenazan principalmente al sur y sureste peninsular.
- Erupciones volcánicas: Se limitan a las islas Canarias.
- Movimientos de ladera: Son rápidos desplazamientos de grandes masas de tierra o de rocas por una vertiente. Pueden ser desplazamientos propios de regiones húmedas con fuertes pendientes cubiertas por hierba que no sujetan el suelo saturado por fuertes lluvias, o desprendimientos de rocas cuyos fragmentos caen por la vertiente depositándose en zonas más llanas.
Riesgos climáticos
- Inundaciones: Están motivadas por las intensas precipitaciones caídas en poco tiempo o por la rápida fusión de la nieve.
- Sequías: Déficits pluviométricos temporales y prolongados respecto a las precipitaciones medias de un territorio.
- Otros riesgos: Menos frecuentes, como el granizo y las tormentas.
Contaminación atmosférica
Se debe a la emisión de productos como monóxido de carbono, dióxido de carbono, dióxido de azufre y partículas de polvo y humo.
Lluvia ácida
Precipitación con un grado de acidez superior al normal. Se produce cuando las emisiones de dióxido de azufre y óxido de nitrógeno se mezclan con el vapor de agua y caen a la superficie terrestre con el agua de lluvia. Provoca alteraciones en las aguas, la vegetación y el suelo.
Ozono
Molécula formada por tres átomos de oxígeno. Provoca dos efectos principales:
- Reducción del espesor de la capa de ozono: Filtra las dañinas radiaciones ultravioletas del sol. Esto se debe al cloro contenido en aerosoles y espumas. Este problema afecta a la vida vegetal, animal y humana, aumentando la incidencia del cáncer de piel y las cataratas oculares.
- Aumento del ozono troposférico: Este se genera a ras del suelo por la reacción de la luz solar intensa con los óxidos de nitrógeno y con productos procedentes de la combustión en los automóviles y las industrias. En verano afecta más y provoca irritaciones oculares y perturbaciones respiratorias.