La Romanización de Hispania: Transformación Cultural y Legado de Roma
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La Romanización de Hispania: Un Proceso de Transformación Cultural
La romanización es el proceso mediante el que los pueblos de Hispania se adaptaron al modo de vida romano y asimilaron su cultura después de ser conquistados.
Los habitantes del sur y del este pronto empezaron a aceptar la cultura de los romanos en todas sus manifestaciones; por el contrario, los pueblos del norte y del interior sufrieron una influencia menor y en ellos la romanización fue mucho más superficial.
Factores Determinantes en la Romanización
Los factores que influyen en la romanización de los territorios conquistados son los siguientes:
1. La Lengua
La utilización del latín como lengua oficial la convirtió en un vehículo de transmisión ideológica. De ella derivan todas las lenguas habladas hoy en España, con excepción del vasco o euskera.
2. Las Ciudades
Los romanos favorecieron el desarrollo urbano de España: potenciaron las ciudades indígenas y crearon colonias propiamente romanas.
3. Las Vías de Comunicación
Roma creó una red de comunicaciones en la que apoyó su acción colonizadora. Los romanos quisieron llegar a todos los rincones de Hispania a través de sus infraestructuras.
4. El Ejército
El ejército romano conquistó militarmente la Península, pero también fue el transmisor de la lengua latina. En el ejército había unidades indígenas que, cuando se licenciaban, adoptaban la ciudadanía romana. Asimismo, se producían con frecuencia matrimonios mixtos hispanorromanos.
5. La Religión
Roma legó a España el culto al panteón grecorromano. Más tarde, en el siglo III d.C., el cristianismo se extendió por la Península.
6. El Comercio
Con los productos que se exportaban e importaban penetraron las costumbres, la forma de vida y la mentalidad romanas. Se exportaba vino, aceite, minerales, garum y trigo. Se importaban productos de lujo y manufacturados.
7. El Derecho de Ciudadanía
La concesión del derecho de ciudadanía romana contribuyó a la igualdad jurídica entre romanos e indígenas. Se inició como pago de la fidelidad a tribus aliadas con César; Vespasiano extendió el derecho latino en el siglo I d.C. El emperador Caracalla, en el siglo III d.C., extendió la ciudadanía romana a todos los habitantes de Hispania.