Sectores económicos en España: evolución histórica y distribución regional (siglo XX-XXI)

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Los sectores económicos

Hasta 1960, España fue un país básicamente agrícola. Además, la Guerra Civil y la dolorosa posguerra habían supuesto un retroceso en su desarrollo económico. El Plan de Estabilización de 1959, abandonando la autarquía, y la favorable coyuntura económica internacional favorecieron el desarrollo industrial del país y su modernización, hasta convertirlo, en los años 80, en un país desarrollado, coincidiendo con su entrada en la UE en 1986.

El sector secundario ha reducido sus efectivos gracias a las nuevas tecnologías, que requieren menos mano de obra. Por el contrario, el terciario no ha dejado de crecer gracias al desarrollo del Estado del bienestar (educación, sanidad y servicios sociales) y al progresivo aumento del nivel de vida, que incrementa el consumo de servicios; la incorporación de la mujer al trabajo; y la disminución de efectivos en los otros sectores económicos.

Distribución regional en 2008

Por regiones, en 2008:

  • Sector primario: superior al 7% en Extremadura, Murcia, Galicia, Andalucía, Castilla y León y Castilla-La Mancha.
  • Sector secundario: superior al 33% en La Rioja, Navarra, Cataluña, Comunidad Valenciana y País Vasco.
  • Sector terciario: superior al 72% en Madrid, Canarias y Baleares; Ceuta y Melilla superan el 80%.

El futuro de la población española

Desde 1975, España ha dejado de ser un país natalista, joven y emigratorio, para convertirse en un país con una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, envejecido e inmigratorio. El INE establece previsiones de futuro:

  • La tasa de natalidad: podría crecer por la inmigración extranjera, para volver a caer cuando llegue a la edad fértil un menor número de mujeres —las nacidas entre 1985 y 1995—.
  • La fecundidad: si se favorece la maternidad, podría alcanzar los 1,53 hijos por mujer para 2030 (lejos del 2,1 que garantiza el relevo generacional).
  • La tasa de mortalidad: actualmente baja, aumentará por el envejecimiento de la población; la esperanza de vida seguirá creciendo y se estabilizará en 2030.
  • El crecimiento natural: se prevé que se vuelva negativo en la década de 2020.
  • Los movimientos migratorios: se mantendrán las migraciones internas interurbanas, y la inmigración extranjera dependerá de la evolución económica, de las transformaciones en los países de origen y del surgimiento de nuevos destinos inmigratorios.

En conjunto, las tendencias demográficas y la transformación de los sectores económicos configuran un panorama con retos importantes en materia de política social, empleo y planificación territorial.