La Segunda República Española: proclamación, violencia política y consecuencias (1930-1936)

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La Segunda República Española

La Segunda República Española.

El error de Berenguer, como dijo Ortega, consistió en no acelerar la transición democrática; estuvo lento y dubitativo, sin saber cómo controlar la situación política en España. En agosto de 1930 se reúnen en San Sebastián los viejos partidos republicanos, los nuevos partidos republicanos y figuras del PSOE, y acuerdan el llamado Pacto de San Sebastián, de donde surge una Junta Revolucionaria, presidida por Niceto Alcalá-Zamora, con el objetivo de hacer todo lo posible, incluso un golpe de Estado, para acabar con la monarquía.

El golpe de Jaca y las consecuencias inmediatas

En diciembre de 1930, un intento de sublevación en Jaca constituye un golpe de Estado organizado por la Junta Revolucionaria de San Sebastián que fracasa. Los oficiales que dirigieron el golpe son condenados a muerte y los miembros de la junta encarcelados.

Resultados electorales y proclamación de la República

Los primeros datos de las ciudades arrojan una mayoría para los partidos republicanos. Miles de personas salen a las calles para festejar la República. El gobierno asume la derrota y el rey, desmoralizado y cansado, decide abandonar España. El 14 de abril se proclama la Segunda República y se forma un gobierno provisional que está formado por la Junta Revolucionaria que se encuentra en la cárcel; se abre para España un periodo constituyente.

Organización institucional

El poder ejecutivo reside en el presidente de la República, representante del Estado español, elegido por las Cortes mediante compromisarios cada seis años. El presidente de la República elige al presidente del Gobierno que cuente con mayoría en las Cortes. El presidente del Gobierno elige a sus ministros. El poder judicial, independiente, cuenta con un tribunal de garantías constitucionales que dictamina sobre la constitucionalidad de las leyes.

Movimientos regionales y conflictos sociales

La Generalitat y Lluís Companys. La Generalitat de Cataluña, con Lluís Companys, proclama el Estado catalán dentro de la República Federal Española. La acción fracasa; apenas hay incidentes y el gobierno suprime la Generalitat.

La Revolución de Asturias. El PSOE, con Indalecio Prieto a la cabeza, organiza la revolución de Asturias. Miles de mineros se arman y comienzan actos de violencia y anticlericalismo. El gobierno tiene que utilizar el ejército de Marruecos. Asturias vive una auténtica guerra civil: 1.300 muertos, 30.000 detenidos y la división definitiva de la sociedad española. La derecha es favorable a la mano dura contra los revolucionarios; las izquierdas piden una mano blanda.

El Frente Popular y la escalada de violencia (primavera de 1936)

El Frente Popular ganó las elecciones. Al presidente de la República se le obligó a dimitir; fue nombrado Azaña nuevo presidente de la República, y se formó un gobierno integrado por republicanos de centro y de izquierda, sin el PSOE.

La primavera de 1936 fue dramática: a la crispación política se le sumó la violencia social y el anticlericalismo. Durante estos meses tanto la extrema derecha como la extrema izquierda se convirtieron en fuerzas importantes. En la primavera de 1936 murieron 261 personas por atentados terroristas, tanto de la extrema derecha como de la extrema izquierda.

El 12 de julio de 1936 pistoleros falangistas asesinan al teniente Castillo, de la Guardia de Asalto, conocido oficial socialista. Al día siguiente, amigos del teniente Castillo, policías de la Guardia de Asalto, secuestran a José Calvo Sotelo, líder de la oposición; el 13 de julio lo asesinan.

La crisis de la Restauración y la dictadura de Miguel Primo de Rivera

La crisis de la Restauración y la dictadura de Primo de Rivera. A partir de 1927, Miguel Primo de Rivera, que sabe que no cuenta con el apoyo del rey, propone sucesivos modelos políticos. El dictador se da cuenta de que no cuenta con el apoyo de nadie: ni del rey, ni de los políticos liberales, ni del ejército, ni, por supuesto, de los republicanos y los socialistas, que ahora son la mayoría de la izquierda. Viejo y enfermo, en enero de 1930 el dictador dimite y se marcha de España.