El Sexenio Revolucionario en España (1869-1874): Caída de Isabel II, República y Restauración Borbónica
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El Sexenio Revolucionario (1869-1874)
Entre 1869 y 1874, España experimentó un agitado período conocido como el Sexenio Revolucionario, marcado por la caída de la monarquía de Isabel II, la sucesión de un gobierno provisional, una monarquía parlamentaria, una república federal y, finalmente, la restauración de la monarquía borbónica en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II.
La Revolución de 1869: La Gloriosa
El Sexenio Revolucionario se inició con la Revolución de 1869, también llamada "La Gloriosa", que supuso el destronamiento de Isabel II. Los factores que desencadenaron esta revolución fueron una profunda crisis económica y social, así como una creciente oposición política. Diversos sectores de la oposición, progresistas y demócratas, se unieron en el Pacto de Ostende (agosto de 1866), comprometiéndose a derrocar la monarquía y establecer un gobierno provisional liderado por el general Prim, que convocaría Cortes Constituyentes.
Tras la revolución, Prim y Serrano asumieron el poder, dando inicio al Sexenio Revolucionario. Se formó un gobierno provisional presidido por Serrano, con Prim como jefe de gobierno. Este gobierno implementó un programa revolucionario democrático que incluyó la creación de la peseta, la instauración del liberalismo, el sufragio universal masculino y la convocatoria de elecciones a Cortes Constituyentes.
La Constitución de 1869 y la Monarquía de Amadeo I
Las Cortes Constituyentes elaboraron la Constitución de 1869, que establecía una monarquía democrática basada en la división de poderes, la libertad de cultos y la soberanía nacional. Tras la promulgación de la Constitución, se estableció un período de regencia temporal encabezado por Serrano, mientras Prim buscaba un nuevo monarca que aceptara la Constitución de 1869. El elegido fue Amadeo I de Saboya (1871-1872), un monarca liberal y católico.
Sin embargo, el reinado de Amadeo I se enfrentó a numerosas dificultades y oposiciones: la inestabilidad política, el rechazo del clero, la nobleza, la aristocracia latifundista y parte de la burguesía, así como la oposición de carlistas y republicanos. A esto se sumaron las sublevaciones revolucionarias y el auge del movimiento obrero y los sindicatos. La situación se volvió insostenible, y Amadeo I abdicó en 1873.
La Primera República Española
Tras la abdicación de Amadeo I, el Congreso y el Senado, reunidos en Asamblea Nacional, proclamaron la República, a pesar de las prohibiciones constitucionales. La Primera República Española se estableció como un Estado Federal, pero la experiencia republicana fue un fracaso debido a la inestabilidad política y las divisiones internas. Los presidentes republicanos se sucedieron rápidamente:
- Estanislao Figueras
- Pi y Margall
- Nicolás Salmerón
- Emilio Castelar
Castelar fue derrotado en enero de 1874 por votación, y el general Pavía disolvió las Cortes mediante un golpe de Estado, asumiendo Serrano la jefatura del Gobierno.
La Restauración Borbónica
El Sexenio Revolucionario concluyó con el pronunciamiento del general Martínez Campos en Sagunto (diciembre de 1874) y el posterior retorno de la monarquía borbónica. El Manifiesto de Sandhurst, redactado por Cánovas del Castillo y firmado por el futuro rey Alfonso XII, allanó el camino para la Restauración, poniendo fin al período revolucionario y dando inicio a una nueva etapa en la historia de España.