El Siglo XVIII en España: Guerra de Sucesión, Ilustración y Despotismo
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Guerra de Sucesión Española (1700-1714)
Conflicto dinástico ocurrido entre 1700 y 1714, tras la muerte de Carlos II sin descendencia directa. La entronización de Felipe V de Borbón provocó el rechazo de Gran Bretaña, Holanda y Austria (veían un posible engrandecimiento de Francia), así como de la Corona de Aragón, que apoyaron militarmente al archiduque Carlos de Austria. Felipe V, respaldado por Francia y Castilla, consiguió ser rey tras renunciar a sus derechos al trono francés y a las posesiones españolas en Europa en los Tratados de Utrecht y Rastadt.
Instituciones y Cargos Administrativos
Corregidores
El corregidor era el delegado nombrado por el rey para el control de la administración local y, en su caso, para la gestión (alcalde). Actuaba en el ámbito municipal urbano y cumplía las funciones de alcalde.
Regalismo
El regalismo es el movimiento relacionado con los regidores, los cuales eran los defensores de las regalías de la corona en las relaciones del estado con la Iglesia.
Intendente
El intendente era el responsable de las rentas, un órgano unipersonal que nombraba el rey y que actuaba en el ámbito provincial.
La Ilustración Española
La introducción de las nuevas ideas ilustradas en España fue lenta y difícil. Surgió una generación de pensadores que reflejaban sus preocupaciones: Feijoo, Jovellanos. Empezaron a criticar el modelo social imperante en la España del siglo XVIII. Coincidían en el interés por la ciencia, el espíritu crítico y la idea del progreso.
Hicieron de la educación un objetivo prioritario, se enfrentaron a las órdenes religiosas y a los estamentos privilegiados. La segunda preocupación fue la cuestión económica. Eran conscientes de que provenía de la gran cantidad de tierras amortizadas en manos de la nobleza y el clero.
Despotismo Ilustrado
Forma de gobierno practicada por ciertas monarquías europeas del siglo XVIII. Consistía en aprovechar la autoridad de la monarquía absoluta para imponer reformas sociales, económicas o culturales de acuerdo con los principios de la Ilustración y modernizar el país.
En España destacó Carlos III (1759-1788), quien promovió reformas para mejorar la economía o la educación y defendió las prerrogativas del monarca frente a la iglesia. El lema "Todo para el pueblo pero sin el pueblo" refleja sus principios.