El Siglo XVIII Español: Pactos de Familia, Despotismo Ilustrado y Reformas Borbónicas
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El Siglo XVIII: Dinastía Borbónica, Alianzas Internacionales y Reformismo
En 1743, gracias al Segundo Pacto de Familia, el infante Felipe obtuvo los ducados de Parma y Toscana. Tras estos pactos, llegó al trono Fernando VI, quien optó por la neutralidad en política exterior.
La Consolidación de las Alianzas con Francia
Pero su sucesor, Carlos III, firmó con Francia el Tercer Pacto de Familia (1761), por el que España participó en la Guerra de la Independencia de EE. UU. En esta guerra, España recuperó Florida, Menorca y Sardegna (se asume que 'Saeremeate' era un error por Cerdeña o similar, corrigiendo a un territorio relevante, aunque se mantiene el texto original si se interpreta como un error geográfico específico no corregible sin contexto, pero se opta por la corrección más probable en el contexto de la guerra).
No obstante, tras el estallido de la Revolución Francesa, el entonces rey de España, Carlos IV, se alineó con las potencias que luchaban contra Francia. Pero a partir de 1795, se volvió a la alianza con Francia y al enfrentamiento con Inglaterra.
La Ilustración: Un Movimiento de Ideas en España
Durante este siglo, se produjo la extensión de la Ilustración por Europa y América. La Ilustración fue una corriente de pensamiento basada en el uso de la razón para la comprensión de la realidad natural y social, por lo que los ilustrados eran partidarios de la educación y del progreso.
Surgió a finales del siglo XVII y Francia fue su centro difusor.
Dificultades y Mecanismos de Difusión en España
La introducción del pensamiento ilustrado en España fue lenta y difícil. El predominio del escolasticismo en las universidades hizo necesario establecer nuevas instituciones para difundir el pensamiento ilustrado. Entre estas destacaron:
- Las academias.
- Las Sociedades Económicas de Amigos del País.
La preocupación básica de los ilustrados españoles fue el atraso económico e intelectual del país. Para superar este atraso, los ilustrados necesitaban contar con el apoyo de la monarquía.
El Despotismo Ilustrado de Carlos III
Esta política se plasmó en el despotismo ilustrado de Carlos III, quien unió el absolutismo monárquico con las ideas de la Ilustración.
Carlos III, que llegó a España tras renunciar a su trono en las Dos Sicilias, se apoyó en ministros italianos, como Grimaldi y el marqués de Esquilache, que representaban un reformismo más radical. Este modelo despertó profundas oposiciones que estallaron en el motín de Esquilache (1766).
Las Reformas Moderadas
Desde entonces, Carlos III se apoyó en ministros españoles, como Campomanes, Floridablanca, Jovellanos, etc., que proponían reformas más moderadas. Estas abarcaron todas las áreas:
- Reducción del poder de la Iglesia.
- Aumento de la recaudación fiscal.
- Mejora de las actividades productivas.
- Liberalismo económico.
A pesar de todas estas reformas, ninguna de ellas afectó a las estructuras del Antiguo Régimen, ya que si lo pretendían, se paralizaban por la oposición de los privilegiados.