Simbolismo y Evolución Estética en la Poesía de Miguel Hernández

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Símbolos referidos a la vida y a la muerte

La vida, la muerte y el amor son los grandes ejes de la poesía hernandiana. En los poemas de adolescencia, la vida se refleja en los elementos naturales y tiene un tono festivo y un tanto irreal. En estas primeras composiciones, la muerte tiene el carácter poético de los atardeceres.

  • Perito en lunas supone la exaltación de la naturaleza y el sensualismo.
  • El rayo que no cesa es la obra en la que aparecen las tres heridas.
  • El toro se convierte en el símbolo de la fuerza; el poeta se identifica con él en su destino fatal, lo que implica que la sangre represente el dolor y la muerte.

Sin embargo, vida y muerte cobran su dimensión real en Viento del pueblo y, sobre todo, en El hombre acecha. En el primero, vida, muerte y lucha se representan en los héroes; en el segundo, las víctimas son la manifestación de la superioridad de la violencia y la muerte, simbolizada en un tren de sangre y en el silencio. Cancionero y romancero de ausencias es la culminación del dolor, la ausencia y la muerte. El símbolo de la herida se ciñe a una cruda realidad a través de la metáfora del mar. Finalmente, las heridas de la vida y de la muerte se cierran con la del amor, representado en la boca de la amada.

Símbolos de la lucha social y la guerra

El poema establece una serie de correspondencias simbólicas:

  • El viento es la voz del pueblo, que también se representa en el ruiseñor.
  • El buey es la sumisión de un pueblo cobarde y resignado, frente a leones y toros, símbolos del orgullo y la lucha.
  • La mano, en esta obra, es la de los oprimidos, fruto de la injusticia.

La contraposición entre los oprimidos y los opresores se plasma en los diferentes tipos de manos. El hombre acecha muestra la discordancia del poeta con la violencia de los hombres, a los que presenta como fieras (tigres, lobos) y simboliza en atributos como colmillos y garras. En este poemario, la sangre representa el dolor, la muerte está representada en el tren que no tiene destino, mientras que la tierra madre es el símbolo de España, que en el último poema se manifiesta en la imagen de la casa.

Símbolos relacionados con la naturaleza

En Perito en lunas aparecen elementos naturales como el gallo o la palmera, pero el elemento más significativo es la higuera como símbolo de lo masculino y viril. Entre los animales destaca el toro, con el que el poeta se identifica por la bravura, la nobleza y el destino trágico. Los fenómenos atmosféricos (lluvia, viento) y la tierra, que el poeta concibe como madre, son componentes trascendentales de su poesía. Particularmente en la de compromiso social, aparece el campo como símbolo de la opresión de los campesinos. Puede apreciarse la unidad del poeta con la naturaleza en todas sus etapas creativas.

Tradición y vanguardia

Aunque Miguel Hernández pertenece cronológicamente a la generación del 36, hay varios factores que lo relacionan estrechamente con la del 27. Miguel tomó pronto como modelo a los poetas del 27, aunque solo tuvo una relación más estrecha con Aleixandre.

Tradición española

Las primeras influencias de Miguel fueron las lecturas de las obras clásicas. Sus versos reflejan el profundo conocimiento de los autores españoles desde los inicios de la literatura castellana: Garcilaso, Lope de Vega, Quevedo y, sobre todo, Góngora, además de la poesía ascética y mística. El gongorismo es una influencia muy temprana en Perito en lunas. En El rayo que no cesa se aprecia una fusión del surrealismo con la tradición, de la que toma la métrica clásica. La pureza y desnudez de Bécquer influyeron igualmente en Miguel Hernández. Otra de las influencias es el neopopularismo, empleado en Viento del pueblo. Con Cancionero y romancero de ausencias, las formas poéticas se desnudan aún más para reflejar el dolor, ciñéndose a los esquemas de la canción tradicional.

La generación inmediatamente anterior

En la poesía española moderna hay que destacar, junto al papel fundamental de Bécquer, la labor de Rubén Darío a comienzos del siglo XX, con su poesía simbolista modernista. Avanzando el siglo, la poesía desnuda de Juan Ramón Jiménez marcó el devenir de la lírica en los años 20.

La literatura contemporánea

La deshumanización del arte

En los años 20, los poetas españoles se movieron bajo el influjo de las vanguardias, buscando una poesía depurada y carente de sentimentalismo. En Perito en lunas se aprecia la influencia de un vanguardismo tardío, cubista y ultraísta.

La rehumanización del arte

En los años treinta llega una nueva vanguardia, el surrealismo, que supone una renovación de la imagen poética y una reivindicación de la poesía impura. Este movimiento da cabida a lo social y político. En la poesía hernandiana, esta rehumanización se produce en El rayo que no cesa, fruto de su crisis personal, bebiendo de Pablo Neruda y Aleixandre. Viento del pueblo plasma el giro hacia la poesía impura, tendencia que se confirma en El hombre acecha. En la poesía de Miguel se produce una simbiosis de tradición y vanguardia, determinada por la evolución del artista y sus necesidades expresivas.

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