Simbolismo y Significado en la Obra de Antonio Buero Vallejo
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Análisis de los Elementos Simbólicos en El Tragaluz
El Tren
Aunque no es un elemento real, posee un objetivo y una finalidad concreta. Para los espectadores, representa el símbolo del triunfo y la victoria. Es un elemento intrínsecamente ligado al recuerdo: para Vicente, supone el éxito, pero también la opresión, siendo la causa de sus permanentes angustias y de su muerte final. Subir o bajar del tren significa tomar o no tomar partido en el juego de la sociedad. El sonido del tren está más presente en la primera parte que en la segunda, y su significado invita a la reflexión y la meditación.
La Luz
La obra está marcada por los constantes cambios de iluminación. A las escenas en las que actúan Él y Ella les corresponde una mayor claridad, contrastando con la atmósfera opresiva del resto de la trama.
El Precipicio y el Pozo
Estos elementos representan el peligro moral y existencial. Mario le dice a Vicente: «Y eso es lo que más me gusta de ti»; «Bajar aquí es peligroso para ti, ¿o no lo sabes?» (en referencia a las visitas de Vicente a la casa de sus padres). Incluso la madre advierte a Vicente: «Te me estás volviendo otro. Vienes tanto ahora». El propio Vicente se dirá a sí mismo: «No debo volver», ante lo cual el padre reacciona con una risa inquietante.
Las Tijeras
El padre recorta las figuras de las postales y afirma: «Tengo que velar por todos y al que puedo, lo salvo».
- Anticipación trágica: La madre advierte al padre: «¡Cuidado con las tijeras que hacen pupa!».
- Conflicto: En un momento determinado, el padre intenta cortarse los dedos y Vicente le advierte del peligro.
- Observación frente a acción: Mario sostiene que debe observar y no actuar.
- Simbolismo: Tras el crimen, despojado de las tijeras, el padre recorta las figuras con los dedos. Las tijeras sirven para «salvar», por ello él recorta a la gente de las postales.
El Tragaluz
Es el símbolo de la derrota y el fracaso. Puede simbolizar una forma de vida por debajo del nivel humano, una nueva forma de evasión que permite crear imaginariamente la realidad. Al mismo tiempo, frente al tren, es el símbolo del estancamiento, de una vida anclada en el recuerdo de un pasado triste. Representa el mundo de oscuridad y tinieblas que impide al hombre alcanzar la verdad, aunque también puede interpretarse como un modo fragmentario de conocimiento de la realidad (la caverna de Platón).
Función narrativa y simbólica
El tragaluz, componente arquitectónico situado en la cuarta pared del sótano, es perceptible solo cuando su sombra se proyecta en la pared del fondo. Es un elemento que relaciona a los personajes con el mundo exterior, al que contemplan a veces sentados como ante un escenario o, según sus palabras, «como en el cine». A través de sus rejas proyectan todas sus obsesiones:
- Los hermanos rivalizan.
- Mario imagina y Vicente cree escuchar a Beltrán y a una pareja con problemas similares a los suyos con Encarna.
- El padre confunde tren y tragaluz, hablándole a Elvirita y descubriéndola en cada voz infantil.
Mario, al igual que un demiurgo (o un autor), procede a la creación de algo que le sirve como medio de conocimiento. Como en el caso de la caverna platónica, se consigue el conocimiento intuitivo. Funciona como un espejo para Mario, pues se ve reflejado en él, hallando su reflejo en el otro («Yo me siento... él...»). El espejo reproduce entonces su rostro: «Yo me siento él».