Sistemas montañosos y macizos de la Península Ibérica: características, materiales y altitudes

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Sistemas montañosos y macizos de la Península Ibérica

  1. 1. Sistema Central

    Divide a la Meseta en dos partes. Está formado por un conjunto de sierras: Somosierra, Guadarrama, Gredos, Peña de Francia, Gata y la Estrella. Estas sierras están fracturadas por fallas que forman valles. El material litológico tiene origen intrusivo y metamórfico (granito, gneis, pizarras, etc.). La erosión de estas rocas ha creado cumbres de formas suaves y redondeadas, tendiendo a planas; aunque donde ha habido erosión glaciar las cumbres son rocosas, como en Gredos. La mayor altitud es el Pico Almanzor con 2.592 m.

  2. 2. Montes de Toledo

    Se encuentra en la Submeseta Sur y es de menor altitud y longitud que el Sistema Central. Están formados por: Sierra de Altamira, Villuercas, Montánchez y San Pedro. El material litológico es muy antiguo y de desigual dureza. Por un lado están las cuarcitas, muy duras, que encontramos actualmente en las cumbres; por otro, las pizarras, más erosionadas al ser más blandas y que hoy aparecen en los valles de las distintas sierras. Este tipo de paisaje se llama “apalachense”. Esta presencia conjunta de cuarcitas y pizarras, al erosionarse, forma acumulaciones pedregosas (procedentes de las cuarcitas) empastadas por arcilla (originadas por las pizarras) en las laderas suaves y exteriores de las sierras. La máxima altitud es de 1.603 m en el Pico Villuercas.

  3. 3. Submeseta Norte

    Altitud media elevada (cercana a los 800 m). Ocupada por la cuenca del río Duero. Estructura: como base tiene un zócalo duro y antiguo (paleozoico), cubierto por materiales sedimentarios, más blandos y flexibles (de las eras secundaria y terciaria). El paisaje resultante se resume en el páramo (extensión de terreno compuesta por materiales resistentes a la erosión y, por tanto, con una mayor elevación que el terreno circundante) y la campiña (terreno de ondulación suave, compuesto por los materiales blandos). La campiña es un terreno apto para el cultivo.

  4. 4. Submeseta Sur

    De altitud media más baja que la norte. Está dividida por los Montes de Toledo, lo que ha generado dos cuencas: la del río Tajo y la del río Guadiana. Estructuralmente (geomorfológicamente) hablando, la submeseta sur también posee una base de materiales duros y antiguos (paleozoico), cubierta por una capa de materiales sedimentarios más delgada que en la submeseta norte. Esto dificulta la actividad agraria al no ser suelos profundos; de hecho, en la parte occidental de la submeseta sur —la que ocupa Extremadura— el material paleozoico aflora a la superficie y casi desaparece la cobertura sedimentaria, lo que explica el paisaje de dehesa y el uso del suelo para actividades ganaderas de extensión más que para la agricultura.

  5. 5. Macizo Galaico‑Leonés

    Ubicación: Noroeste (NO) peninsular. Estructura: materiales muy antiguos y duros, que respondieron a los movimientos alpinos fracturándose en bloques escalonados, disminuyendo la altura conforme se acercan al mar. El paisaje resultante es la alternancia de montañas, mesetas y depresiones. De hecho, las rías son valles inundados por el mar. No obstante, el paisaje final ha sido perfilado por la erosión glaciar (por ejemplo, el Lago de Sanabria). Destacan por su mayor altura la Sierra Segundera (Moncalvo, 2.044 m) y la Sierra de los Ancares. Las sierras limítrofes con León y Zamora son donde se alcanzan las mayores altitudes del sistema. La Peña Trevinca alcanza la cota de 2.127 m.

  6. 6. Macizo Astur‑Cantábrico

    Corresponde con el extremo norte del antiguo macizo herciniano. Sus materiales son, por tanto, muy duros y rígidos (cuarcitas y pizarras principalmente). Respondieron a la orogenia alpina fracturándose y formando un paisaje de estilo germánico, aunque su resultado final se vio afectado por la erosión glaciar. Destacan los Picos de Europa (máxima altitud en Torre Cerredo, 2.650 m), que con sus estrechos y profundos valles suponen un obstáculo a la comunicación con la Meseta.

  7. 7. Macizo Vasco‑Cantábrico

    A diferencia de la parte occidental, esta zona está compuesta por materiales sedimentarios (calizas secundarias y areniscas) plegados por los movimientos alpinos. El paisaje resultante es de tipo jurásico, destacando los relieves de tipo cárstico (fruto de la erosión de la caliza), con abundantes grutas que fueron utilizadas por el hombre ya en la Prehistoria.

  8. 8. Sistema Ibérico

    Ubicación: al estar en el reborde oriental de la Meseta, con dirección noroeste‑sudeste, supone una barrera para la penetración de la influencia marina. Es un sistema montañoso complejo, dividido en varios sectores:

    A) Sector noroccidental

    Está formado por las siguientes sierras: Moncayo, Demanda y Urbión. Presenta un estilo germánico con retoques glaciares en la Laguna Negra. Abundan los materiales paleozoicos cubiertos por unos sedimentarios más recientes.

    B) Sector meridional y sudoriental

    De menor elevación que el noroccidental; mientras que éste sólo tenía un eje para todas las sierras, el sector meridional presenta dos ejes (doble alineación montañosa). Arranca de la depresión del río Jalón, continuando, por la parte más cercana a la Meseta, con las sierras de Albarracín, Montes Universales y Serranía de Cuenca; a la vez, por el “eje exterior” (que toca la depresión del Ebro) están las sierras de Gúdar, Javalambre y Maestrazgo. Entre ambos ejes se encuentra el río Jiloca. El relieve tiene una estructura jurásica. Abundan los materiales sedimentarios (2ª), aunque debajo de ellos la estructura es de materiales duros del zócalo Hespérico antiguo. El paisaje resultante, además de los materiales flexibles como yesos y margas, está caracterizado por la caliza: cárstico (grutas, simas, etc.) y formas tabulares, lo que es actualmente explotado desde el punto de vista turístico (Ciudad Encantada de Cuenca, Monasterio de Piedra). Las altitudes máximas de la Serranía de Cuenca alcanzan los 1.800 m.

  9. 9. Sierra Morena

    Ubicada en el sur de la Meseta, separa las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir, y se extiende desde Portugal hasta contactar con los sistemas Béticos y el Ibérico. Más que un sistema montañoso, Sierra Morena es un abombamiento resultado de la fractura del borde meridional de la Meseta durante la orogenia alpina. La parte que se hundió forma actualmente la depresión del Guadalquivir. Por eso, si se observa desde el norte, no aparenta gran altura, mientras que desde el sur ocurre lo contrario, dificultando las comunicaciones entre el sur de la Península Ibérica y la Meseta; la comunicación se realiza aprovechando los escasos valles y desfiladeros, como el de Despeñaperros. Sus materiales son duros, de origen paleozoico (en la Meseta: granitos, cuarcitas, pizarras y también calizas). Es una zona rica en minerales de interés para el ser humano.

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