Sufrimiento, fracaso y mal: actitudes existenciales y la función educativa de la muerte
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Distingue entre fracaso, mal y sufrimiento
Fracaso: cualquier intento de asumir un valor que se hunde y acaba en la nada.
Mal: experiencia de situaciones que frustran los ideales que éste intenta realizar en la historia.
Sufrimiento: modo específico con que cada hombre vive el fracaso o mal. El sufrimiento desempeña una función clave en la existencia, ya que se convierte en un doble signo. ¿Signo de qué? Explícalo.
“Signo del hombre y de su humanidad”
Acusa, denuncia y critica toda voluntad de poder y reacción anti-humana; en positivo, encuentra la comunión con los demás que sufren y enseña hasta qué punto son frágiles y están expuestos los valores de amor y libertad.
“Signo de trascendencia”
Tras el mal, el fracaso y el sufrimiento se vislumbra que el hombre es más que todo eso: el sentido de la existencia está más allá de la historia. El sufrimiento hace que el hombre busque a Dios como sentido último de su existencia.
¿Cuáles son las actitudes existenciales que adoptamos ante el mal, el fracaso o el sufrimiento?
Se agrupan en cinco bloques:
- Huida: olvidar; crearse un mundo sin que nada me afecte.
- Fatalismo: resignación: todo está predeterminado, no puedo hacer nada y me paralizo.
- Rebelión absurda: violencia destructora al sentirse impotente.
- Amor fati: no se puede hacer nada, pero afronto el problema.
- Compromiso en esperanza: buscar la acción concreta y confiada; creer en las posibilidades del hombre.
¿En qué sentido podemos decir que “la muerte” tiene una función educativa?
- Impulsa al hombre a reaccionar: le hace luchar y trabajar por retrasar lo inevitable.
- Obliga a una confrontación con el significado de la obra humana en el mundo: le da valor a ciertas cosas y se las quita a otras (el amor, el ser frente al tener…).
- Relativiza las funciones sociales: enseña la igualdad de todos los seres humanos.
- Confiere a la existencia un sentido de totalidad y le da un carácter de prueba: impide retocar o cambiar el sentido y el camino de la vida; esa no es un juego.