El Surgimiento de los Reinos Cristianos en la España Medieval: Un Recorrido Histórico

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Los Primeros Núcleos de Resistencia Cristiana en la Península Ibérica

Los primeros núcleos de resistencia se formaron en zonas montañosas, escasamente pobladas y poco romanizadas y cristianizadas: la Cordillera Cantábrica (donde surgiría el Reino Astur) y los Pirineos (cuna de los futuros reinos de Navarra, Aragón y Cataluña).

Los Reinos Cristianos Occidentales

El Nacimiento del Reino Astur (s. VIII) y Leonés (s. IX)

Las tribus montañosas de los Picos de Europa, que se opusieron a la ocupación musulmana, sirvieron de refugio a los nobles visigodos que tampoco la aceptaron y que pronto se hicieron con el liderazgo de las tribus cántabras. En este contexto hay que situar la escaramuza de Covadonga (722), en la que los musulmanes fueron derrotados por Pelayo, noble visigodo y fundador del primer Reino Astur. Este enfrentamiento fue magnificado posteriormente por los cristianos y convertido en el inicio de la “Reconquista”1.

Poco después, las guerras civiles de Al-Ándalus (entre árabes y bereberes, y entre los emires y la aristocracia —árabe o uladí—) facilitaron la expansión del reino. Alfonso I conquistó Galicia y sus sucesores avanzaron por la Submeseta Norte (León, Zamora y Salamanca) hacia el valle del Duero, y por el norte del valle del Ebro (Cantabria y parte de La Rioja y Álava).

A finales del siglo IX, Alfonso III (866-910) llevó la frontera hasta el valle del Duero, trasladó la capital a León y proclamó el Reino de León como heredero del antiguo reino visigodo.

El Nacimiento de Castilla (s. X)

La frontera oriental de León (Cantabria, Burgos y Soria) era la más expuesta por la proximidad al rico valle del Ebro, motivo por el que los condes que la defendían gozaban de mayor libertad y fueron progresivamente separándose de León. Finalmente, el conde Fernán González se declaró independiente de León a principios del siglo X.

A principios del siglo XI, Castilla quedó incorporada al Reino de Navarra con Sancho III el Mayor. A su muerte, en 1035, su hijo Fernando I se convirtió en el primer rey de Castilla.

Los Reinos Cristianos Orientales

La zona pirenaica tuvo que afrontar, a lo largo de los siglos VIII y IX, además de la presión musulmana, la presencia de los carolingios que crearon la llamada Marca Hispánica al sur de los Pirineos.

El Reino de Navarra

El Reino de Navarra lo fundaron vascones y navarros a comienzos del siglo IX, tras fracasar Carlomagno en su intento de crear una marca en el Pirineo occidental. Durante el siglo X, el reino se consolidó e inició la expansión por La Rioja.

A principios del siglo XI, el rey Sancho III el Mayor se anexionó Castilla y los condados pirenaicos (Aragón, Sobrarbe y Ribagorza): Navarra se convirtió en el más poderoso de los reinos cristianos hasta su muerte en 1035.

Los Condados de Aragón

Los Condados de Aragón surgieron a comienzos del siglo IX en los valles pirenaicos de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza. Se incorporaron por matrimonio a Navarra a principios del siglo XI durante el reinado de Sancho III el Mayor. A su muerte en 1035, su hijo Ramiro I se convirtió en el primer rey de Aragón.

Los Condados Catalanes

En Cataluña, los carolingios crearon, al final del siglo VIII, la Marca Hispánica. La descomposición de esta marca2 tras la muerte de Carlomagno dio lugar a los primeros condados independientes en Cataluña, unidos poco después bajo la hegemonía de Barcelona por el conde Wifredo el Velloso.

El avance de todos estos núcleos fue pequeño debido tanto a la fuerza de los musulmanes, sólidamente establecidos en el valle del Ebro, como a su propia debilidad al estar estos territorios poco poblados.

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