El Teatro en la Antigua Roma y la Evolución Fonética del Latín al Castellano

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El Teatro Romano: Orígenes y Evolución

El teatro romano tiene un origen religioso situado en el 364 a. C., surgiendo con danzas etruscas destinadas a aplacar a los dioses. Está profundamente influido por el teatro griego y el etrusco, por lo que muchas de sus obras son adaptaciones directas de modelos helénicos. Las representaciones se llevaban a cabo en fiestas religiosas, contando exclusivamente con actores hombres y concursos organizados por los magistrados.

Géneros y Clasificación

Los géneros principales son la tragedia y la comedia, destacando especialmente la fabula palliata de origen griego. La tragedia romana no llegó a alcanzar el nivel de la griega y, debido a que el público general perdió interés en ella, terminó relegada a minorías selectas.

Tipos de Tragedia

  • Palliatae: De tema griego, centradas especialmente en el ciclo troyano.
  • Praetextae: De tema romano, las cuales celebraban victorias militares o hechos históricos relevantes.

Los primeros autores fueron fundamentalmente adaptadores de modelos griegos, basándose sobre todo en Eurípides. Entre ellos destacan Livio Andrónico, Nevio, Ennio y Lucilio, aunque el principal representante cuyas obras se conservan es Séneca.

Grandes Comediógrafos: Terencio y Plauto

Terencio (¿190?-159 a. C.)

Terencio fue un comediógrafo romano que adaptó modelos griegos con un estilo refinado y psicológico, diferenciándose de Plauto por su lenguaje elegante. Su obra busca la sonrisa más que la risa fácil, reduciendo la comicidad exagerada para dar mayor importancia al diálogo y a la evolución lenta de la acción. Además, profundiza en los sentimientos de los personajes y humaniza las relaciones.

Sus obras principales son Andria, Hecyra y Heautontimoroumenos. Terencio también escribió Eunuchus, una comedia en la que un joven enamorado de una cortesana intenta acercarse a ella haciéndose pasar por eunuco para entrar en su casa. A partir de esta premisa, se desarrollan enredos amorosos, engaños y confusiones típicas de la comedia romana, con especial atención a las relaciones interpersonales y los malentendidos.

Plauto (c. 250-184 a. C.)

Plauto fue el gran representante de la comedia romana, un autor muy prolífico considerado el “rey de la escena”. Sus obras, basadas en la comedia nueva griega (especialmente en Menandro), presentan personajes tipo como el avaro, el esclavo astuto o el joven enamorado, situándolos en abundantes situaciones cómicas.

Su originalidad reside en el uso del lenguaje popular y recursos humorísticos como equívocos, juegos de palabras y exageraciones. Entre sus obras destaca Aulularia (La olla), donde un avaro encuentra un tesoro y su obsesión por ocultarlo genera un enredo cómico con su hija y su entorno social.

Reglas de Evolución Fonética del Latín al Castellano

A continuación, se detallan las principales leyes de transformación lingüística que permitieron el paso del latín al español:

  1. En posición final de palabra, la ‘-M’ latina se debilita progresivamente hasta que termina por apocopar.
  2. La ‘-E’ átona latina en posición final, en su paso al español, por lo general apocopa.
  3. La ‘U’ átona final se abre en ‘O’.
  4. La grafía latina ‘X’ evolucionó al español como ‘J’.
  5. La grafía latina ‘-C’, al quedar al final de palabra por la pérdida de la vocal ‘-e’ o ‘-i’ final, pasa al castellano con la grafía ‘-Z’.
  6. La ‘S’ inicial latina seguida de consonante desarrolla una ‘E’ de apoyo (epéntesis).
  7. El diptongo latino ‘-AE’ monoptongó a ‘-E’ en su paso al español.
  8. El grupo consonántico ‘-CH-’ pierde la aspiración, representándose como ‘-C’ o ‘-QU’.
  9. Las consonantes oclusivas sordas (P, T, C) sonorizan y pasan a sus correspondientes sonoras (B, D, G).
  10. Los grupos iniciales PL, FL y CL pueden evolucionar a ‘LL’. Asimismo, la ‘F’ inicial latina suele evolucionar a ‘H’ en castellano.
  11. La vocal ‘O’ breve tónica diptonga en ‘UE’.
  12. La vocal ‘E’ breve tónica diptonga en ‘IE’.
  13. La ‘-I’ breve átona latina, en su paso al español, se refuerza abriéndose en ‘-E’.
  14. El grupo consonántico ‘NN’ y ‘GN’ evoluciona a la grafía ‘Ñ’.

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