Teatro en España: Benavente, los Quintero, Muñoz Seca, Arniches, Unamuno, Azorín y Valle-Inclán
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El teatro español de principios del siglo XX
Jacinto Benavente
El teatro de Jacinto Benavente es un teatro de evasión e ilusión. En sus obras sobresale el diálogo, natural y fluido, que sustituye la acción por la narración.
Sus obras más destacadas son: “Los intereses creados” (1907) y “La malquerida” (1913).
La principal finalidad del teatro cómico es entretener al público.
Los hermanos Álvarez Quintero
Serafín y Joaquín Álvarez Quintero eran los Hermanos Álvarez Quintero. Estrenaron muchas obras con imágenes tópicas, costumbristas y acarameladas de una Andalucía inventada. Entre ellas destacan “El traje de luces” (1898), “El patio” (1900) y “Malvaloca” (1912).
Pedro Muñoz Seca
Pedro Muñoz Seca creó el astracán y estrenó más de 300 obras, entre las que destacan “La venganza de don Mendo” (1918) y “Los extremeños se tocan” (1926).
Carlos Arniches
Carlos Arniches adoptó dos formas: el sainete extenso y la tragedia grotesca. En sus obras son frecuentes los temas de la ignorancia, la hipocresía, la crueldad y el vacío espiritual. Destacan “¡Que viene mi marido!” (1918), “¡Los caciques!” (1920) y “Es mi hombre” (1921).
Miguel de Unamuno
Unamuno se propuso llevar al público un dramatismo esencial. Abogó por un teatro desnudo, que redujera los personajes al mínimo y las pasiones a su núcleo.
Su producción dramática está integrada por dos piezas menores, “La princesa doña Lambra” y “La difunta”, y nueve dramas, entre los que destacan “La venda”, “El pasado que vuelve” y “El otro”.
Azorín
El antirrealismo de Azorín es de experimentación y búsqueda de otra realidad más sutil, más tenue, más etérea y a la vez más sólida y consistente. Sus principales temas son la felicidad, el tiempo y la muerte. Destaca su trilogía “Lo invisible” (1928).
Valle-Inclán
En la trayectoria dramática de Valle-Inclán se observa una constante voluntad de renovación formal y temática.
Evolución hacia el esperpento
Valle evolucionó hacia el esperpento, cuyos elementos se observan de manera incipiente en sus primeras obras. Aplicó el modernismo al drama; sin embargo, se alejó del teatro simbolista con la incorporación de personajes con lenguaje y actitudes realistas.
Sus primeras obras
En sus primeras obras dramatiza el tema del adulterio. En “El marqués de Bradomín” destaca el empleo de procedimientos ridiculizadores y los múltiples lugares de la acción. En “El yermo de las almas” se exaltan la hipersensibilidad y el triunfo de los sentimientos, criticando a la religión y el orden de la sociedad burguesa.
Las comedias bárbaras
En “Comedias bárbaras”, “El embrujado” y “Divinas palabras” se representa una sociedad arcaica, con conflictos como la lujuria, la soberbia, la crueldad, el despotismo, el pecado y la magia. “Comedias bárbaras” es una trilogía que dramatiza la tragedia de los Montenegro, cuyos personajes actúan movidos por oscuras razones. En “Divinas palabras” se confluyen el mundo distorsionado de los esperpentos y la estilización decadentista.
Las farsas
En las cuatro farsas de Valle se introducen personajes de la farándula, el uso de disfraces y el teatro dentro del teatro. “La marquesa Rosalinda” (1912) es la obra más modernista de Valle y constituye una crítica abierta de España, empleando técnicas más cinematográficas que teatrales. “La cabeza del dragón” (1914), con un ambiente de cuento de hadas, alude a la mala situación económica de España y critica a la monarquía y a los militares. “La enamorada del Rey” (1920) contrapone lo sentimental y lo grotesco mediante el amor conflictivo de la joven Mari-Justina con el Rey. “La Reina castiza” (1920) constituye una sátira demoledora del reinado de Isabel II y se centra en la vida de palacio.
El esperpento
La producción dramática de Valle culminó en el esperpento, una estética que se refiere a una visión particular del mundo, resultado de una posición crítica. La realidad es destruida de forma sistemática, por lo que funciona como un instrumento de desenmascaramiento. Deforma algunos aspectos del personaje y de la situación.
“Luces de bohemia” cuenta el viaje de Max Estrella, poeta ciego, guiado por Latino Hispalis por Madrid. La acción se estructura en 15 escenas en múltiples lugares. Los personajes parecen marionetas en su pretensión de trágicos. “Luces de bohemia” critica desde la monarquía hasta el último plebeyo: es una crítica colectiva. Los sucesos históricos se proyectan de manera grotesca y se evidencia su carácter absurdo.
“Martes de carnaval” es una trilogía que critica al Ejército español:
- “Los cuernos de don Friolera” (1921) tiene como tema principal el honor, y sus personajes son aniquilados y animalizados.
- “Las galas del difunto” (1926) trata de un héroe militar protagonista, rebelde contra el mundo aburguesado del que es víctima.
- “La hija del capitán” (1927) tiene a Madrid como protagonista.