El teatro español en el primer tercio del siglo XX: De la comedia burguesa a la vanguardia
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El teatro en el primer tercio del siglo XX
1. El teatro comercial de éxito
Durante este periodo, el teatro comercial dominó la escena española con diversas corrientes:
- La comedia benaventina: Jacinto Benavente comenzó su trayectoria con El nido ajeno, obra en la que se examinaba el oscuro lugar ocupado por la mujer de clase media, aunque obtuvo un fracaso inicial. Sus obras presentan problemas poco conflictivos y predomina el diálogo. Los lugares en que se desarrolla la acción han permitido la clasificación de su obra en cuatro tipos: los interiores burgueses ciudadanos, los cosmopolitas, los provincianos y los rurales.
- La comedia costumbrista: Consigue el éxito a base de desarrollar el cuadro costumbrista, caracterizándose por hacer hincapié en el ambiente de determinadas regiones. Destacan: Carlos Arniches, los hermanos Álvarez Quintero y Muñoz Seca.
- Teatro poético: Esta denominación esconde un tipo de teatro en verso caracterizado por sus asuntos históricos. Destacan los hermanos Manuel y Antonio Machado.
2. La obra teatral de Valle-Inclán
La originalidad de Valle-Inclán, sus planteamientos y la singularidad de sus temas explican que sus obras permanecieran fuera de los escenarios de su tiempo; hoy se le considera un autor que supo ver más allá de su época. Las etapas de su teatro son:
- Primer teatro: Se inscribe en la corriente modernista.
- Ciclo mítico: Galicia es el marco en el que se desarrolla esta historia; los personajes actúan gobernados por instintos y pasiones violentas y primitivas. La culminación de este ciclo fue Divinas palabras.
- El esperpento: Valle da nombre a un género literario propio basado en la deformación, con el que ofrece una denuncia de la sociedad española. Los personajes son seres grotescos.
3. La obra teatral de Federico García Lorca
El interés de Lorca por el teatro arranca desde muy temprano. El tema dominante en casi todo su teatro es siempre el mismo: el enfrentamiento entre el individuo —cuyas armas son el deseo, el amor y la libertad— y las normas sociales. Existe un gran protagonismo femenino en sus obras. La trilogía formada por Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba incluye sus obras más célebres.