El Teatro Naturalista: Características, Autores y Obras Clave

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El Teatro Naturalista

El nuevo teatro será el teatro naturalista. Sus rasgos característicos son estos:

Características del Teatro Naturalista

  • Mayor hincapié en la psicología del personaje y en la crítica de la sociedad.
  • Técnicamente, se apoya en el concepto de cuarta pared (ignorar al espectador) de André Antoine y en la escuela de interpretación de Constantin Stanislavski, el llamado “método” de los actores, en el que aprenden a identificarse con el personaje.

Principales Autores y Obras del Teatro Naturalista

Noruega: Henrik Ibsen

El primer gran renovador del teatro comienza su andadura ligado a un drama romántico en verso (Peer Gynt) que pronto derivará en una crítica social y burguesa en su obra cumbre: Casa de muñecas. En esta se oponen la verdad a la hipocresía y las necesidades individuales a las convenciones sociales. Los personajes, como Nora, tienen una riqueza muy grande dado que la tensión de la obra es interior; el autor sabe mantenerla creciente hasta el desenlace. El argumento de la misma no es otro que el de una mujer que abandona a su familia porque se siente tratada sin sinceridad, como una niña. Acabó sus días Ibsen escribiendo un teatro simbólico (un simbolismo aún suave) como leemos en Hedda Gabler.

En todas sus obras prima la idea -desarrollada psicológicamente- del individuo que se enfrenta a las convenciones sociales (la familia y la moral).

Rusia: A. Chejov y M. Gorki

La Fundación del Teatro de Arte de Moscú tuvo grandes consecuencias en algunos grandes autores. A. Chéjov escribió una buena cantidad de dramas cuyo tema era la frustración humana y la inadaptación de los sueños a la realidad. Además, escribió numerosos cuentos, género que revolucionó. De entre los dramas anotamos dos muy conocidos: La gaviota -sobre las relaciones amorosas y la fusión de arte y vida, y El tío Vania, sobre la dignidad y la miseria. Maxim Gorki, como Chéjov con La gaviota, también supo sacar partido a los espléndidos montajes de Stanislavski en el Teatro de Arte de Moscú para sus obras Pequeños burgueses y Los bajos fondos.

Suecia: August Strindberg

Es un autor que enlaza a Ibsen con el absurdo. Escribe a lo largo de dos etapas muy distintas. A la primera (naturalista, de denuncia social) debemos su obra maestra La señorita Julia, una obra en la que bajo la amenaza del escándalo se producen dos encarnizadas luchas simultáneamente, de sexos y de clases sociales entre tres personajes. Strindberg empieza a cambiar no solo los contenidos de las obras sino también sus formas. La segunda época es expresionista (La danza de la muerte) y en ella anticipa las vanguardias.

Inglaterra: Oscar Wilde y George Bernard Shaw

Oscar Wilde es conocido por obras como El abanico de Lady Windermere, pero donde verdaderamente destaca es en sus comedias críticas hacia la hipocresía de las clases altas, como en La importancia de llamarse Ernesto.

España

En España se probaron todas las estéticas europeas y americanas con distinta fortuna. El teatro realista toma como figuras de referencia a Benito Pérez Galdós (que adapta sus obras narrativas), a José de Echegaray (autor ya muy caduco) y a Jacinto Benavente, de gran éxito y valor literario, pero de menor valor dramático dada su tendencia a evitar el conflicto y convertirlo en narración dentro de la misma obra de teatro. Junto con el teatro realista se siguió representando, también con éxito, el teatro costumbrista de los hermanos Álvarez Quintero y de Carlos Arniches (por ejemplo, en La señorita de Trévelez).

Hubo un teatro modernista en verso practicado por Eduardo Marquina y por los hermanos Machado (La Lola se va a los puertos), pero la auténtica renovación vino de la mano de los autores del 98 y del 27.

  • Unamuno hizo un teatro de la desnudez (Fedra, El otro).
  • Azorín hizo un teatro sin conflicto (Lo invisible) poco exitoso.
  • Valle-Inclán escribió un teatro riquísimo desde el punto de vista estético: el teatro del esperpento (Martes de carnaval, Luces de bohemia).
  • Federico García Lorca escribe teatro popular poético de gran calidad (La casa de Bernarda Alba) y teatro surrealista (El público).

Vanguardias

Alfred Jarry escribió un temprano teatro vanguardista-dadaísta con Ubú rey. Luigi Pirandello, por su parte, estrenó Seis personajes en busca de autor. Samuel Beckett escribe Esperando a Godot. Bertolt Brecht (El sueño de la razón),