Técnicas y Fundamentos de la Pintura Mural al Fresco
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Introducción a la Pintura Mural
La pintura mural es toda pintura realizada sobre un muro como soporte. En ella puede emplearse cualquier procedimiento o técnica, siempre que su preparación sea la más adecuada. Esta pintura conlleva una serie de condicionantes: su integración con la arquitectura y su entorno, y su identificación con la función. De aquí surge el concepto de “la pintura mural”. A través de la historia de la pintura mural, los condicionantes han ido variando según criterios, estilos y época.
Misión social
La pintura mural es la más idónea para comunicar con el gran público. En todas las épocas ha estado presente, sobre todo en lugares comunitarios, desde la prehistoria hasta el presente. En la Edad Media, la Iglesia utilizó la pintura mural para ilustrar a los fieles con una pintura narrativa.
Clasificación de los procedimientos murales
En la pintura en general, se suelen agrupar los procedimientos según sea su aglutinante: acuoso o graso. En este caso, es la preparación del muro la que determina su clasificación.
Pintura al fresco
Es la que se ha aplicado sobre una preparación de cal recién extendida, es decir, fresca. La cal fresca, al contacto con el anhídrido carbónico de la atmósfera, forma una película de carbonato cálcico que la hace insoluble y resistente. Esta propiedad permite que la pintura aplicada sobre la cal pase a formar parte del muro.
El muro
Para pintar al fresco, el muro ha de reunir unas condiciones específicas:
- No debe contener cementos, ni yesos, ni ningún tipo de retoque antiguo.
- No debe tener humedad interna.
- El muro debe ser absorbente.
- El tabique debe tener una ligera inclinación hacia adelante para evitar que el polvo caiga sobre la pintura y para ganar visibilidad.
Materiales básicos
Los materiales fundamentales para esta técnica son la cal y la arena.
La cal
El calcio se encuentra en la naturaleza en forma de piedra, pero no en estado puro, sino combinada con otras sustancias y bajo diversos estados. Según la calidad de la piedra y la temperatura a la que se somete, la cal obtenida se conoce con los nombres de cal aérea o de cal hidráulica.
Cal aérea
Se denomina también cal grasa o cal magra, según la cantidad de óxido de magnesio que contenga (si tiene más de un 5% es cal magra). La cal grasa es la más apropiada para el procedimiento al fresco.
- La pasta de cal: Se obtiene desde la cal apagada, que se tamizará para extraer las impurezas.
- El blanco de cal: Se obtiene añadiendo agua a la pasta de cal y se usa como blanco en la pintura al fresco.
- El agua de cal: Es el agua que queda clarificada una vez se ha depositado toda la cal de la lechada en el fondo del recipiente. Puede usarse para diluir los pigmentos al fresco.
La arena
Puede ser de río, de mina, o de la trituración de piedras o gravas, pero nunca de mar. La procedente del cuarzo es la de mejor calidad.
- La arena gruesa: De cantos vivos, es la que se usa para los primeros revoques. Conviene que su grano sea lo más uniforme posible; esto lo conseguiremos por medio de dos o tres cribas consecutivas.
- La arena fina: Se destinará para los enlucidos o capas superiores. Tiene que ser fina pero granulada, no en forma de polvo. La menos indicada es la de cantos redondeados.
- Arenilla o polvo de mármol: La arena fina puede sustituirse por arenilla de mármol o polvo de mármol en las últimas capas. Este material proporciona un fondo más blanco y luminoso.
Trabajos de pintura mural
El boceto
Es necesario tener realizado el boceto o proyecto a escala, ejecutado con los mismos colores que se usarán en el fresco para no tener que improvisar después. A continuación, debe hacerse el dibujo a tamaño natural sobre papel fuerte (tipo kraft, por metros). Este dibujo servirá para traspasarlo al muro.
Los pigmentos
Los pigmentos que se pueden utilizar en el fresco son aquellos resistentes a la cal. Los de más garantía son los de origen mineral (tierras y óxidos). Los más recomendables son:
- Blancos: La misma cal.
- Amarillos: Amarillos de óxido de hierro y ocres naturales.
- Rojos: Rojo de óxido de hierro y tierras rojas.
- Azules: Óxido de cobalto, estannato de cobalto (celeste) y ultramar francés (artificial).
- Verdes: Óxidos de cromo (hidratado y deshidratado) y tierras verdes.
- Negros: Negro de óxido de hierro y negro viñas.
Preparación del muro
Si la pared reúne las condiciones idóneas (sin cementos, ni yesos, ni humedades internas, y con capacidad de absorción), lo primero que debe hacerse es aplicar una serie de revocos, cuyo número puede variar según se trate de una pared vieja o nueva.